La Casa Amarilla, testigo de la historia

Frente a la Plaza Bolívar y la Catedral de Santa María de Caracas se encuentra la Casa Amarilla, penitenciaria real, hogar del presidente Cipriano Castro, Palacio de Gobierno y, desde 1912, sede del Ministerio de Exteriores, este imponente , pero a la vez sencillo edificio de elegante estilo neoclásico y cuyas paredes exteriores están pintadas de amarillo, fue declarado monumento nacional en 1979. Un paseo por sus amplios salones protocolarios es como recorrer un pequeño trozo de historia del país.

Levantada en el siglo XVII, la Casa Amarilla ha sido testigo de numerosos momentos de importancia en la trayectoria histórica de Venezuela. Allí se abrió en 1696 la cárcel de la que aún se pueden ver restos en los calabozos ubicados en los sótanos. Posteriormente, será la sede del Ayuntamiento y el 19 de abril de 1810, escenario de uno de los gestos que puso fin al colonialismo español; el repudio público a Vicente Emparadan. Muy afectada por el terremoto que asoló Venezuela en 1812, la Casa Amarilla fue reformada y transformada en Palacio de Gobierno y mansión residencial. Finalmente, en 1912 pasa a convertirse en la sede del Ministerio de Exteriores.

La entrada a la Casa Amarilla es gratuita y puede realizarse de  lunes a viernes de 9 de la mañana a  12.30 y de 2 de la tarde a 5 de la tarde.

Te puede interesar

Escribe un comentario