Albocacer: pinturas rupestres, medioevo y fiestas populares

Albocacer fue una población musulmana fortificada cuyo nombre primitivo era Vileta, y en cuyo núcleo urbano y alrededores se encuentran muestras de las antiguas construcciones medievales.

albocacer

Mapa para llegar a Albocacer.

El Castillo, ya deteriorado hacia 1289, fue derruido en 1930, y sus vestigios son algunos paños de muralla incorporados a las viviendas. En las cercanías la Torre de la Fondeta, de planta cuadrada, construida en mampostería con unas pequeñas ventanas en la parte superior. Saliendo del pueblo encontraremos la Torre de La Falsa, construida para proteger los campos cultivados y que actualmente todavía se utiliza.

El tesoro de Albocacer son sus pinturas rupestres, en el Barranco de la Valltorta, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y uno de los conjuntos pictóricos rupestres al aire libre más importantes del mundo. Los primitivos artistas elegían las paredes donde estampar sus pinturas, muchas veces en parajes alejados y difíciles de acceder: cazadores, figuras femeninas, animales, eran las preocupaciones de nuestros más remotos antepasados.

Queda mucho por descubrir en este pequeño municipio que parece detenido en el tiempo: su Museo, custodio de las pinturas rupestres levantinas; sus fiestas populares y religiosas, y dos particulares costumbres que ya podemos adelantar: el Ball Pla o baile del pueblo, en el que los bailarines forman dos círculos, los hombres en el exterior y las mujeres en el interior; y la cantà de les cartes, la noche del 7 de diciembre, en que todas las mujeres solteras de Albocacer son homenajeadas con los “albaes”, canto tradicional.

Foto: Google maps

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