Casa Ronnefeldt, dos siglos elaborando el más exquisito té

En el imaginario popular el té, esa infusión ligera y deliciosa, está ligado al mundo anglosajón y siempre ha tenido connotaciones de distinción y elegancia considerándose que sólo en las mejores manos puede alcanzar su máxima excelencia.

Pero Alemania cuenta con una de las compañías de té más tradicionales y antiguas del país. Ronnefeldt, que de ella hablamos, está avalada por casi dos siglos de experiencia.

Todo comenzón en 1823 cuando el comerciante de té Johann Tobias Ronnefeldt, fundó su compañía en Fráncfort, una iniciativa inusual y arriesgada para aquél momento por cuanto mayoritariamente, los tradicionales negocios de té se establecían en Hamburgo y Bremen.

Y es que Fráncfort, estando en el centro de Europa disponía de gran número de conexiones comerciales internacionales pero la gran calidad del té Ronnefeldt revolucionó el mercado y pronto fue grande la demanda de mercaderes y familias reales de la ciudad que aprendieron a apreciarlo.

Así fue como comenzó a exportar sus productos a países tan lejanos como el Imperio Austro-Húngaro, Macedonia y Rusia creando un pequeño imperio familiar que se mantiene, aún hoy, fiel a sus raíces.

“Producir un té exquisito ha sido considerado siempre como un arte. Nosotros aceptamos ese reto una y otra vez para imbuir a nuestro té de la belleza de la perfección. Al mismo tiempo, entendemos esto como un compromiso para trabajar con mayor diligencia, para buscar con más paciencia y para mantenernos fieles a nuestros objetivos, con el fin de ofrecer siempre lo mejor” es el eslogan de la compañía Ronnefeldt.

Así pues ya sabes, Alemania no sólo se distingue por la calidad de su cerveza sino también por la variedad de sus tés más antiguos.

Foto: Teacaddy