
Se puede decir que la gastronomía alemana consiste en una verdadera fusión de artes culinarias, donde las variedades de quesos y panes tienen un rol protagónico en la mayor cantidad de los platillos tradicionales. Algunas de las influencias más importantes dentro de la gastronomía alemana provienen de la cocina francesa y holandesa, aunque también numerosas recetas escandinavas han contribuido a la creación de las más inspiradas delicias alemanas.
La mayor parte de las comidas tradicionales están basadas en la carne. De todas formas, en algunos restaurantes podrás encontrar algunos platos vegetarianos, especialmente en las ciudades más grandes, como Berlín.
La panadería y repostería alemana son conocidas internacionalmente. En Alemania podrás encontrar decenas de variedades de panes, algunos de los más conocidos son: el Weissbrot (pan blanco), el Vollkornbrot (pan integral), el Roggenbrot (pan de centeno), el Weizenmischbro (pan de levadura), entre muchos otros más.
En lo que concierne a la repostería, se destacan las tartas y los pasteles con frutas como las manzanas, las cerezas, las fresas, entre otras. Estos deliciosos pasteles pueden degustarse en cualquiera de las numerosas y tentadoras pastelerías alemanas.
Algunas de las delicias dulces más populares son la Schwarzwälder Kirschtorte (torta Selva Negra) y el típico Strudel. También se destacan las Berliner Pfannkuchen (donuts rellenos) y el Brezel (rosquillas saladas).
