
Si te apetece salir de la ciudad y explorar pueblos bonitos cerca de Montreal, estás en uno de los mejores puntos de partida de todo Quebec. A poca (y no tan poca) distancia tienes lagos, bosques infinitos, pequeñas localidades artÃsticas y parques naturales donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor.
Algo que hay que tener claro desde el principio es que en Canadá las distancias son grandes. Lo que en el mapa parece estar «al lado», muchas veces implica una o dos horas largas de carretera. Aun asÃ, moverse en coche por los alrededores de Montreal es muy fácil, las carreteras están en buen estado y los paisajes acompañan durante todo el trayecto, asà que el viaje forma parte de la experiencia.
Cómo moverse por los alrededores de Montreal
A la hora de explorar estos pueblos y parques es casi imprescindible contar con coche de alquiler, sobre todo si quieres hacer varias rutas saliendo y regresando a Montreal en el mismo dÃa. Mucha gente opta por tener un «cuartel general» en la ciudad, en barrios residenciales como Verdun, y desde ahà ir haciendo escapadas de dÃa completo o de fin de semana.
Lo más cómodo suele ser recoger el vehÃculo en el propio centro de Montreal, en oficinas de compañÃas como Avis u otras grandes agencias. Los coches suelen ser automáticos, espaciosos y equipados con todo lo necesario para viajes largos. Algo muy tÃpico en Canadá es que el proceso de devolución del coche sea extremadamente sencillo: muchas veces basta con dejar las llaves en el mostrador, firmar y listo, sin inspecciones exhaustivas ni complicaciones.
Una opción muy práctica es alquilar el coche solo para algunos dÃas, aquellos en los que vayas a hacer excursiones largas, y el resto del tiempo moverte por Montreal en transporte público (metro y autobús) o en bicicleta. La red urbana funciona bien y para la vida diaria en la ciudad no hace falta coche.
Val-David: arte, lagos y naturaleza en Les Laurentides
Uno de los primeros lugares que muchos viajeros recomiendan al norte de Montreal es Val-David, en la región de Les Laurentides. Es un pueblo pequeño, rodeado de bosques y colinas, con un ambiente muy creativo y relajado que lo hace ideal para desconectar unos dÃas.
Val-David es conocido como refugio de artistas: escritores, pintores y escultores de todo Quebec escogen este rincón para retirarse, inspirarse y trabajar en un entorno tranquilo. El paisaje es muy bucólico durante todo el año, tanto en verano, con sus tonos verdes intensos, como en invierno, cuando la nieve lo cubre todo y las montañas cercanas se llenan de esquiadores.
En los alrededores del pueblo encontrarás dos lagos muy agradables, Sipinière y Doré, rodeados de casas bonitas y rincones perfectos para pasear, hacer fotos o simplemente sentarse a contemplar el paisaje. Es un destino perfecto si buscas un pueblo con encanto, algo de vida local y acceso rápido a la naturaleza.
Muy cerca se encuentra el Parque Regional de Dufresne, un punto de encuentro habitual para escaladores y amantes de las actividades al aire libre. Además de las zonas de escalada, hay senderos para caminatas, zonas boscosas y miradores desde los que se obtienen buenas vistas de la región de Les Laurentides.
Para dormir, muchos viajeros optan por pequeños moteles o alojamientos familiares. Un ejemplo tÃpico es un motel de carretera con encanto, sencillo pero cuidado, con aparcamiento gratuito y propietarios dispuestos a ayudar con recomendaciones de la zona. Val-David es una base estupenda para recorrer Les Laurentides o como parada intermedia de camino más al norte, hacia zonas como Mont Tremblant.
Les Laurentides, Morin-Heights y Mont Tremblant
La región de Les Laurentides es una de las más conocidas de Quebec, sobre todo en invierno, por sus estaciones de esquà y su ambiente de montaña. Para quienes buscan pueblos bonitos cerca de Montreal, esta zona combina bien naturaleza, deporte y pequeños núcleos urbanos con encanto, al igual que los pueblos bonitos cerca de Grenoble.
Entre estas localidades destaca Morin-Heights, a aproximadamente una hora en coche de Montreal. Aunque en invierno es muy popular por el esquà y las actividades de nieve, en verano y otoño ofrece una atmósfera tranquila con senderos para ciclismo, lagos en los alrededores y mercados de productores locales donde comprar fruta, quesos y otros productos de la zona.
Morin-Heights también es famoso por sus spas y centros de bienestar, muchos de ellos en plena naturaleza. Es un lugar perfecto para una escapada en pareja, con masajes relajantes, circuitos de aguas y un entorno muy silencioso. Después de un dÃa de senderismo o bici, terminar la jornada en un spa de montaña es un auténtico lujo.
En el corazón de Les Laurentides se encuentra Mont Tremblant, una de las estaciones de esquà más importantes de Canadá. La zona combina un pueblo turÃstico con hoteles, restaurantes y tiendas, y un entorno natural de lagos y montes. Aunque el foco es claramente el esquà durante el invierno, en temporada cálida puedes practicar senderismo, canoa, ciclismo y otras actividades al aire libre.
Magog y los Eastern Townships: romanticismo y lagos
Hacia el sureste de Montreal, a algo más de hora y media en coche, te espera Magog, una pequeña ciudad dentro de la región de los Eastern Townships (Cantones del Este). Es uno de los destinos más románticos cerca de Montreal, perfecto para un viaje en pareja con calma, naturaleza y buena comida.
Magog se asienta junto al Lago Memphremagog, lo que permite disfrutar de paseos en barco, atardeceres sobre el agua y actividades acuáticas durante el verano. La localidad alberga también destilerÃas, viñedos cercanos y galerÃas de arte, lo que le da un toque cultural muy atractivo.
Uno de los lugares más especiales de la zona es Espaces Bleu Lavande, unos campos de lavanda que, en temporada, se tiñen de lila y ofrecen un paisaje precioso. Es un sitio ideal para caminar con tranquilidad, hacer fotos, tumbarse al sol o improvisar un picnic entre un delicioso aroma a lavanda.
Más allá de los jardines y las bodegas, Magog ofrece un ambiente relajado, con cafés, restaurantes acogedores y pequeñas tiendas donde se puede saborear la vida tranquila de los Eastern Townships. Es una escapada ideal si vienes de Montreal y quieres cambiar completamente de paisaje sin hacer un viaje eterno.
Parc Omega: safari canadiense en coche
Si viajas con niños, o simplemente te encanta la fauna salvaje, el Parc Omega es una visita prácticamente obligatoria. Se encuentra a alrededor de hora y media de Montreal en coche y ofrece una experiencia tipo safari, pero con animales tÃpicos de Canadá.
La dinámica del parque es muy sencilla: recorres todo el circuito en tu propio coche, siguiendo una ruta señalizada. Al llegar, sin bajar del vehÃculo, pasas por la caseta de entrada donde pagas el ticket. No es una actividad barata, pero la mayorÃa de quienes lo visitan coinciden en que merece muchÃsimo la pena.
Las entradas de adulto rondan los 30 dólares canadienses, mientras que las de los niños suelen costar entre 12 y 20 dólares, según la edad. Una vez dentro, te adentras en un paisaje de bosques, praderas y lagos, y empiezan a aparecer los grandes protagonistas: caribús, ciervos, bisontes y otros animales tÃpicos del norte.
El consejo estrella para el Parc Omega es llevar muchas zanahorias. Nada más entrar, los caribús y ciervos se acercan al coche pidiendo comida y suelen meter la cabeza por las ventanillas con total confianza. Acabas con el coche lleno de babas, risas y anécdotas, sobre todo si viajas con peques. Puedes comprar zanahorias en un supermercado antes de llegar, por ejemplo en el pueblo de Montebello, que está muy cerca, o adquirirlas en el propio parque (aunque allà son bastante más caras).
A lo largo del recorrido hay algunas zonas habilitadas para bajarse del coche con seguridad, caminar un poco, usar servicios o visitar pequeños miradores. En general, la experiencia se disfruta desde el coche, lento y con la cámara siempre a mano, observando de cerca la fauna local en semilibertad.
Parc National de La Maurice: naturaleza en estado puro
Algo más lejos de Montreal, a unas dos horas y pico en coche dependiendo del tráfico y del punto de partida, se encuentra el Parc National de La Maurice (La Mauricie). Es uno de los parques naturales más importantes de la región y un paraÃso para los amantes de los bosques, lagos y miradores espectaculares.
El parque es conocido como territorio de castores y alces. Mucha gente entra con la ilusión de ver alguno de estos animales, aunque la realidad es que se necesita paciencia y algo de suerte. Aunque no haya avistamientos, el paisaje compensa de sobra: colinas verdes, lagos tranquilos que reflejan el cielo y un silencio que cuesta encontrar cerca de las grandes ciudades.
La ruta principal se realiza en coche, siguiendo una carretera escénica con numerosos puntos habilitados para detenerse, hacer fotos o salir a caminar un rato. En la entrada del parque, con el ticket, te entregan un mapa detallado de los miradores y senderos. El precio aproximado para adultos suele estar en torno a los 8 dólares canadienses, mientras que los menores de 17 años entran gratis.
El parc dispone de dos accesos principales por carretera, uno al sur y otro al norte. En ciertas épocas del año puede suceder que uno de ellos esté cerrado por mantenimiento o condiciones meteorológicas, lo que obliga a entrar y salir por la misma puerta, repitiendo tramo de carretera. Lo normal, cuando los dos accesos están operativos, es entrar por uno y salir por el otro, haciendo un recorrido lineal y sin desandar el camino.
La Maurice es ideal para pasar el dÃa entero: puedes combinar paradas panorámicas, pequeños paseos, quizá un picnic junto a uno de los lagos y, si te organizas bien, extender la visita a dos dÃas aprovechando alojamientos cercanos o campings autorizados. Es una de esas excursiones largas desde Montreal que se quedan grabadas en la memoria.
Cataratas del Niágara: una excursión lejana pero tentadora
Aunque no se pueden considerar precisamente «cerca» de Montreal, merece la pena mencionar las Cataratas del Niágara, uno de los fenómenos naturales más impresionantes de Norteamérica. Desde Montreal hay alrededor de seis horas de coche, por lo que se trata de una escapada de varios dÃas, no de una excursión de un dÃa.
La zona de Niágara está muy orientada al turismo: encontrarás una enorme oferta de alojamientos de todo tipo, desde hoteles con vistas directas a las cataratas hasta moteles y apartamentos, además de restaurantes, atracciones y paseos en barco que se acercan a la base de la cascada.
Conviene reservar el alojamiento con cierta antelación, especialmente en temporada alta, ya que la demanda es muy elevada por parte de viajeros canadienses, estadounidenses e internacionales. Las cataratas marcan la frontera entre Canadá y Estados Unidos, y mucha gente comenta que la parte canadiense ofrece las mejores vistas frontales.
Para quienes se han quedado con ganas de visitarlas en un viaje anterior a Montreal, pueden ser un buen objetivo para una siguiente escapada, combinándolas con paradas en otros puntos de Ontario o incluso con regreso hacia Quebec pasando por diferentes pueblos y ciudades intermedias.
Con todo, los alrededores de Montreal forman un mosaico de pueblos bonitos, pequeños ciudades, parques y lagos que permiten montones de combinaciones distintas: desde una escapada romántica a Magog, una ruta de arte y naturaleza en Val-David y North Hatley, un dÃa de safari canadiense en el Parc Omega o una inmersión total en la naturaleza del Parc National de La Maurice, hasta un gran viaje en coche enlazando Nueva York, Sherbrooke y Quebec City; elijas la combinación que elijas, entre carreteras arboladas, lagos brillando al atardecer y pueblos con encanto, es fácil encontrar tu rincón favorito muy cerca (o no tanto) de Montreal.








