Es Bonaire sobretodo conocido por ser un lugar ideal donde practicar el submarinismo rodeado por arrecifes, disfrutar una excelente variedad gastronĂłmica y actividades en tierra que llaman al deleite del turista.
Kralendijk es el pueblo principal de Bonaire donde se puede visitar Cinnamon Art Gallery, donde predomina la gastronomĂa francesa, argentina e italiana. Se caracteriza por su poblaciĂłn de flamencos que compite con la poblaciĂłn de humanos.
Desde la costa se pueden apreciar las piedras marcadas con los nombres de las zonas de submarinismo y se ubica a 2 minutos de nado, un impresionante arrecife donde abunda la fauna marina.
Los submarinistas en las diferentes estaciones, rellenan sus tanques antes de incurrir en otros atractivos lugares. Además del submarinismo, en Bonaire el turista se puede registrar en el Centro de InformaciĂłn de Pantanos de Kayak para ser partĂcipe de una sesiĂłn de kayaking a travĂ©s del sistema antiguo de pantanos.
Hacia el norte de la costa oeste, se puede disfrutar de los flamencos Goto Mere, Washington-Slagbaai National Park es ideal para pasar el dĂa rodeado de su diversa flora y fauna distribuida en más de 13.000 acres. Observar formaciones rocosas como Seru Bentana y admirar innumerables aves y animales en el charco Pos Mangel, además de sus playas que por cierto, algunas se caracterizan por ser muy pequeñas, es otro de los paseos imperdibles del lugar.
En el pequeñĂsimo pueblo de RincĂłn, se puede observar el fabuloso paisaje de Seru Largu gracias al mirador ubicado en la cumbre. Al sur se encuentran los almacenes de sal, indicadores de que la industria de sal es una de las actividades econĂłmicas principales del lugar.
En los atardeceres de Pink Beach, podemos apreciar el vuelo de los flamencos en su viaje nocturno hacia Venezuela, una experiencia inolvidable.