Costumbres y tradiciones de Islandia para viajeros curiosos

  • Islandia celebra el año con festividades únicas, desde Þorrablót y el Día de la Cerveza hasta los 13 Jólasveinar y las hogueras de Año Nuevo.
  • Las costumbres cotidianas, como descalzarse al entrar, ducharse desnudo en piscinas y el sistema de nombres patronímico, sorprenden a muchos viajeros.
  • El fuerte respeto por la naturaleza y el folclore de elfos, junto con una cultura literaria y artística muy viva, define la identidad islandesa.
  • Clima extremo, energía geotérmica y una gastronomía marcada por la conservación de alimentos han moldeado el estilo de vida y la hospitalidad del país.

Costumbres y tradiciones de Islandia para viajeros

Islandia es mucho más que cascadas, glaciares y auroras boreales. Detrás de sus paisajes extremos se esconde un puñado de costumbres y tradiciones islandesas que cualquier viajero curioso debería conocer antes de hacer la maleta. Entender cómo viven, qué celebran y de qué manera se relacionan con la naturaleza te ayudará a disfrutar el viaje de otra forma.

Desde festivales vikingos con comida “imposible” hasta una Navidad con trece personajes navideños distintos y carreteras desviadas para no molestar a los elfos, la cultura islandesa es una mezcla fascinante de pasado medieval, modernidad nórdica y mucho sentido del humor. Vamos a recorrer, paso a paso, las costumbres, fiestas y hábitos cotidianos más interesantes de Islandia pensadas especialmente para viajeros.

Fiestas y celebraciones islandesas a lo largo del año

Islandia

Si organizas tu viaje con un poco de mimo podrás coincidir con alguna de las grandes celebraciones tradicionales islandesas que marcan el calendario, muchas de ellas ligadas a la luz, al clima y a la antigua forma de vida rural.

Þorrablót: el gran banquete vikingo del invierno

Þorrablót

Entre mediados de enero y mediados de febrero tiene lugar Þorrablót, un festival que hunde sus raíces en la época vikinga y que hoy se ha convertido en la excusa perfecta para sacar a relucir la gastronomía islandesa más antigua. El nombre combina el mes tradicional de Þorri con el término “blót”, que hacía referencia a las fiestas en honor a los dioses nórdicos, en este caso Thor.

En el pasado se pedía a Thor un clima más benévolo para sobrevivir al invierno; hoy la atención se centra en probar platos de conservación extrema que permitían aprovechar cada parte del animal. En muchos restaurantes, granjas y fiestas populares encontrarás menús de þorramatur con cabeza de cordero, carne de caballo o cordero ahumado, morcilla, grasa de ballena, testículos en escabeche y el famoso tiburón fermentado de Groenlandia.

Todo esto se acompaña de Brennivín, el licor nacional apodado “vino ardiente”, perfecto para armarse de valor. Además de la comida, en Þorrablót suele haber música en directo, discursos, recitado de sagas y mucho ambiente festivo, por lo que es una experiencia magnífica si visitas Islandia en pleno invierno.

Sólarkaffi: brindar por el regreso del sol

Sólarkaffi

A finales de enero, cuando la oscuridad extrema empieza a aflojar, los islandeses celebran el Sólarkaffi, literalmente “café del sol”, una tradición sencilla pero muy querida. Suele caer alrededor del 25 de enero, aunque en muchos lugares se espera a tener un día realmente despejado para celebrarlo.

Ese día se organizan pequeñas reuniones en casas, escuelas y centros de trabajo. Se brinda con café u otras bebidas calientes y se sirven dulces típicos, sobre todo tortitas muy finas estilo crêpe, acompañadas de mermelada y nata. Después de semanas de penumbra, este gesto de salir a la luz y celebrarla tiene un valor casi simbólico para los islandeses.

Bóndadagur y Konudagur: doble versión del “Día de San Valentín”

Bóndadagur y Konudagur

En lugar de un único día romántico, en Islandia se celebran dos fechas diferentes para homenajear por separado a hombres y mujeres. A finales de enero llega Bóndadagur, el “Día del Hombre” o “Día del Granjero”, y hacia finales de febrero se celebra Konudagur, el “Día de la Mujer”.

Ambas jornadas se basan en el antiguo calendario islandés y, aunque antes estaban ligadas a los roles tradicionales de la granja, hoy son una excusa para mimar a la pareja, a familiares o amigos cercanos. Es habitual regalar flores, preparar cenas especiales, organizar alguna escapada corta o simplemente dedicar tiempo de calidad a la persona homenajeada.

Bolludagur, Sprengidagur y Öskudagur: el trío gastronómico previo a la Cuaresma

Sprengidagur

La entrada en la Cuaresma se vive en Islandia con una fiesta de tres días que gira en torno a la comida, los disfraces y los niños. Todo empieza el lunes anterior al Miércoles de Ceniza, conocido como Bolludagur o “Día del Bollo”.

En Bolludagur los niños fabrican pequeñas varitas decoradas y tratan de dar suaves golpes a sus padres mientras gritan la palabra tradicional. A cambio, la “víctima” debe entregarles esponjosos bollos de pasta choux rellenos de crema y mermelada, que las panaderías producen por miles y que también se preparan en casa.

El martes es Sprengidagur, el equivalente islandés al “Martes de Carnaval” o “Mardi Gras”. La idea es comer hasta quedar lleno antes del periodo de ayuno. En los menús abundan platos salados y contundentes, a base de carne y legumbres, que equilibran el atracón de dulces del día anterior.

Bjórdagur

El Miércoles de Ceniza recibe el nombre de Öskudagur y se vive como un Halloween a la islandesa: los niños se disfrazan, cantan canciones, gastan bromas suaves y piden chuches en tiendas y locales. Si viajas con peques en estas fechas, ellos serán los que más disfruten.

Bjórdagur: el Día de la Cerveza (1 de marzo)

El 1 de marzo se conmemora el fin de la prohibición de la cerveza, que estuvo vigente en Islandia hasta nada menos que 1989. Ese día se celebra Bjórdagur, el Día de la Cerveza, y los locales salen a brindar a bares y pubs, sobre todo en Reikiavik.

Si te animas a vivirlo, verás la ciudad llena de gente probando cervezas artesanales islandesas, cócteles con Brennivín y otras bebidas locales. Es un buen momento para mezclarse con los islandeses en un ambiente relajado y muy animado.

Sumardagurinn Fyrsti: el primer día de verano

Sumardagurinn Fyrsti

El antiguo calendario islandés divide el año en solo dos estaciones: invierno y verano. Por eso, uno de los festivos más queridos es el Sumardagurinn Fyrsti, o “primer día de verano”, que se celebra el primer jueves después del 18 de abril, aunque el tiempo siga siendo fresco o incluso nieve.

En este día hay desfiles, juegos para niños, actuaciones musicales y actividades en plazas y parques. La tradición popular dice que trae buena suerte si la noche anterior la temperatura baja de cero, así que algunas familias dejan un cuenco de agua en el exterior para ver si amanece congelado.

Verslunarmannahelgi: el gran fin de semana del verano

Verslunarmannahelgi

El primer lunes de agosto se celebra el “fin de semana de los comerciantes”, Verslunarmannahelgi, que funciona como un gran puente veraniego similar a un Día del Trabajo adelantado. Es una de las fechas favoritas de los islandeses para acampar, ir de festival o escapar a la naturaleza antes de que regrese el frío.

El evento estrella de estos días es Þjóðhátíð, un festival multitudinario en una isla frente a la costa sur. Allí se combinan conciertos, fuegos artificiales y un emotivo canto colectivo en el que miles de personas entonan canciones tradicionales a la vez. Si te gustan los festivales al aire libre, esta cita es todo un clásico.

Nochevieja, Navidad, los Jólasveinar y Año Nuevo

NFiestas de fin de año en Islandia

La Navidad es un auténtico maratón festivo en Islandia, cargado de costumbres propias que no tienen nada que ver con las de otros países europeos. El ambiente navideño empieza ya a principios de diciembre, pero el momento más especial son los 13 días previos a Nochebuena.

Durante ese periodo van bajando de las montañas uno a uno los Jólasveinar, o Muchachos de Yule, trece personajes navideños con nombres y manías muy concretas: uno roba cucharas, otro acecha en las ventanas, otro se come los restos de la mesa… Los niños dejan sus zapatos en la ventana y, si se han portado bien, cada noche reciben pequeños regalos; si no, pueden encontrar una patata vieja.

El 23 de diciembre se celebra la Misa de Thorlak, una especie de “pre-Nochebuena” más centrada en quedar con amigos, hacer recados finales y alargar las compras. Muchas familias dejan la gran cena para el 24 por la noche, cuando se reúnen los parientes más cercanos para un banquete tradicional, intercambiar regalos y, en algunos casos, acudir a misa.

El 25 de diciembre suele reservarse para visitas a otros familiares, comidas prolongadas y planes tranquilos en casa. El 26 se dedica con frecuencia a recordar a los difuntos y visitar las tumbas de seres queridos. La temporada navideña se completa con la tradición del Jólabókaflóð, la “inundación de libros”, en la que se regalan libros la víspera de Navidad y se pasa la noche leyendo con chocolate caliente o bebidas típicas.

Fiestas en Islandia

El Fin de Año islandés combina elementos muy tradicionales con toques muy modernos. Al caer la noche del 31 de diciembre, los barrios organizan grandes hogueras comunitarias llamadas brennur, donde vecinos y amigos se reúnen para cantar, charlar y despedir el año en un ambiente cercano.

Después llega el turno de los fuegos artificiales, que iluminan la ciudad durante horas. La venta de petardos sirve para financiar a los equipos de rescate voluntarios del país, lo que da a la tradición un componente solidario. Eso sí, cada vez hay más debate sobre el impacto ambiental y en mascotas, y muchas personas optan por donar directamente sin tirar tantos cohetes.

Otra costumbre muy arraigada es ver en familia el programa satírico de televisión Áramótaskaupið, una especie de gran resumen humorístico del año. No entenderás todas las bromas si no hablas islandés, pero te dará una idea del sentido del humor local.

Costumbres cotidianas que sorprenden a los viajeros

Tradiciones en Islandia

Zapatos fuera al entrar. Si te invitan a una casa islandesa, la norma número uno es clara: quitarse los zapatos nada más cruzar la puerta. Dejar el calzado en el recibidor es un signo básico de respeto e higiene, especialmente en invierno, cuando la nieve y el barro se pegan a las suelas.

Esta costumbre se extiende también a muchos colegios, universidades y algunos centros médicos u hospitales, donde es habitual descalzarse o usar fundas de plástico azules sobre tus zapatos. No te extrañes si ves a políticos, profesores o médicos caminando en calcetines por los pasillos, es algo totalmente normal.

Baños termales y piscinas: el gran salón social. En un país con tanta energía geotérmica, las piscinas de agua caliente funcionan como auténticos centros sociales donde se comenta la actualidad, se hace vida de barrio y se desconecta del trabajo. Casi cada localidad, por pequeña que sea, tiene su piscina municipal con jacuzzis, zonas infantiles y varias temperaturas.

El protocolo es estricto: hay que ducharse desnudo y con jabón antes de entrar al agua. Las duchas están separadas por sexos y suele haber personal vigilando que todo el mundo cumpla las normas de higiene. Para los islandeses esto no tiene nada de morboso; es simplemente sentido común para mantener el agua limpia.

Termas en Islandia

A los viajeros tímidos les puede dar cierto corte al principio, pero conviene recordar que nadie está pendiente del cuerpo de los demás y que es una experiencia cultural de primera. Además de la famosísima Laguna Azul, hay decenas de piscinas municipales y pequeñas termas naturales distribuidas por todo el país que merecen una parada.

Calefacción a tope… y ventanas abiertas. Gracias a la energía geotérmica, calentar las casas en Islandia es relativamente barato y sostenible. Esto hace que sea muy frecuente encontrar viviendas con calefacción encendida todo el año, incluso con las ventanas entreabiertas.

Puede parecer un derroche visto desde otros países, pero para ellos es una forma de evitar la condensación y renovar el aire con frecuencia. No te sorprendas si duermes en un alojamiento donde hace calorcito dentro y, aun así, la ventana está ligeramente abierta al exterior.

Hasta aquí tienes una especie de lista más o menos completa de costumbres y tradiciones en Islandia.