DKV Joventut 59 – Cajasol 79

Un partido raro, con un ambiente agobiante que estalló con dos técnicas a Pepu en el túnel y con una silla volando. Creo que eso define a la perfección lo que fue el encuentro ante el Cajasol de este fin de semana.

Los locales encajaron en el tercer cuarto un 5-23 decisivo, con lo que los locales acentuaron las limitaciones de los de Pepu. El Palau estaba con los ánimos crispados, encendidos y hasta diría que nunca habían vivido un ambiente como este. Los nervios llegaron a un punto que hasta un aficionado tiro una silla.

Una actuación arbitral sin sentido, que crispó los ánimos de todos los presentes y en el descanso, de camino a los vestuarios, recibió una técnica y posteriormente fue expulsado. Por lo que tubo que ver el encuentro en los vestuarios.

Ayer en la pista jugaron muchas cosas a parte de los jugadores, las lesiones de English y Norel, que se alargan en exceso. La impotencia de necesitar fichar a alguien pero no tener dinero para ello. La impotencia de que se puede ofrecer mas, pero no se hace y por lo tanto los partidos no encuentran el buen camino.

Lo mejor de todo es que la Peña dominaba el partido desde el principio, pero fue sufriendo un apagón progresivo. Hasta que en el tercer tiempo desconecto definitivamente y los parciales terminaron con ellos.

Ahora solo queda esperar que las cosas mejore y no se acumulen de nuevo en los terrenos de juego, porque las cosas no funcionan, en la pista se juega a baloncesto, no se resuelven temas administrativos.

Suerte en los próximos partidos.

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