El mito de Apolo

Apolo y sus amantes

Una de las parejas de hermanos más famosas de la mitología griega es la que conforman Artemisa y Apolo. Ellos son mellizos, hijos de Leto y Zeus. Leto es hija de titanes y cuando quedó embarazada de Zeus Hera se volvió loca de celos. La persiguió mucho, trató de evitar el parto y trató de que los niños fueran comidos por una serpiente. Pero Leto alumbró a los mellizos, sus guardianes de por vida.

Dice el mito que Hera trató de que nadie ayudara a Leto cuando estaba embarazada y así la joven terminó dando a luz en la isla de Ortigia, futura Delfos. Los dioses terminaron ayudándola,  conmovidos, y así nació primero Artemisa para que pudiera ayudar a Leto a sacar del vientre a su hermano Apolo. El niño se convirtió en joven a los cuatro días y pudo ayudar a su madre a sortear los peligros que la siempre celosa Hera les enviaba. Apolo era hábil con el arco y la flecha y fueron estas armas las que utilizó en la famosa Guerra de Troya.

Durante esta batalla envió flechas envenenadas al campamento griego respondiendo al secuestro de Criseida, la hija del sacerdote secuestrada. Apolo exigió su liberación y eso enfureció a Aquiles, cómo relata la Ilíada. De hecho fue Apolo quien ayudó a que Paris matara a Aquiles pues él guió la flecha que acertó en su talón.

El dios Apolo tenía una vida sexual la mar de agitada y contaba con muchas amantes femeninas y amantes masculinos. De hecho, los especialistas en mitología griega dicen que es el griego mas gay friendly de los mitos.

Más información – Grecia y el tesoro de Troya

Fuente y foto – Wikipedia

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

¿Quieres reservar una guía?