Embalse de Yesa

Embalse de Yesa

El conocido como Embalse de Yesa se ubica en Navarra. Justamente en Yesa, que le da su nombre y que se trata de un municipio del mencionado lugar. Aunque es cierto que parte bastante amplia de lo que es el pantano en sí también se extiende hasta Zaragoza, dejándonos una zona natural más que hermosa.

Cuenta con unas aguas de color turquesa que llegan de varios ríos como son el Roncal o el Esca. Por todos estos detalles se le conoce también con el nombre de ‘Mar del Pirineo’. Es habitual ver cómo numerosas personas se acercan a este punto, tanto para la práctica de ciertos deportes como para disfrutar de sus aguas termales.

¿Cómo llegar al embalse de Yesa?

Lo cierto es que si vas desde Pamplona, tan solo debes tomar la AP-15 y tras ella, la salida A-21. Seguirás la dirección de Sangüesa y Huesca durante alrededor de 40 kilómetros. Luego se trata de tomar al salida 47 que da hacia la NA-2420 y dirección Yesa. Hay que decir que la presa está tan solo a unos 400 metros del centro urbano de Yesa, en la dirección norte. Debido al pantano, también  han desaparecido algunos de los pueblos pequeños que lindaban con él. Pero aún así, no es complicado encontrarlo. Dejarás el coche en el aparcamiento, puesto que tiene una bajada de piedras que puede ser complicada de recorrer con él.

Cómo llegar a Yesa

La presa y el embalse

Como bien hemos mencionado, la presa se encuentra justo al lado de Yesa. Se construyó a base de hormigón, formada por cuatro bocas y el denominado aliviadero. Este último se compone de cuatro pozos que cuentan con túneles individuales. Mientras que el embalse en sí cuenta con 18 kilómetros a los que hay que sumar un perímetro de costa que asciende a los 48 kilómetros. Ya desde la Edad Media se había hablado de aprovechar el Río Aragón. En un primer momento quería desviar sus aguas como regadíos. Aunque más tarde se propuso el hacer un canal, que nacería en Tiermas. Los nuevos proyectos comenzaron en el año 1928 y no fue hasta el 1960 que se inauguró este lugar como lo conocemos.

Qué hacer en este lugar: La ruta de Yesa

Ahora que ya sabemos un como más de la zona y cómo llegar, nos queda descubrir qué es lo que podremos hacer a llegar. Por un lado, una de las principales atracciones será el hacer una ruta de senderismo. Pero nada complicada, ya que se sale desde Yesa, que como hemos indicado está muy cerca, y se camina hacia el pantano. Todo ello por la orilla del río Aragón. Lo que nos deja un camino perfecto para descubrir toda la belleza de la zona. Al ser una carretera en buen estado y asfaltada, es un paseo recomendado para todas las edades. Podrás disfrutar tanto de la presa en sí como de los sumideros del pantano. La ida y vuelta son 3 kilómetros.

Aguas termales Yesa

Lugar perfecto para los deportes acuáticos

Gracias a las condiciones climatológicas que tiene este lugar, se hace imprescindible para practicar algunos deportes acuáticos. Entre los más solicitados están el windsurf así como la vela, el esquí acuático y como no, el pilotar lanchas motoras. En este caso, el viento puede ser un tanto fuerte en ocasiones ya que llega de la sierra y entra en este lugar con bastante fuerza. Aunque no podemos olvidar, que para muchos el embalse de Yesa es un lugar propicio para la pesca. Muy cerca del embalse, por ejemplo en Sigüés hay empresas que ofrecen cursos y todos los recursos posibles para la iniciación a los deportes mencionados. Además en la misma zona cuentas con camping para que puedas descansar el tiempo necesario.

Barro y baño para un día de relax

Como si en un balneario estuviéramos pero gratuito. Porque en época veraniega son muchos los visitantes que tiene esta zona y no solo para tomar un baño. Hay una zona donde el barro está a tu alcance. Como bien sabemos, el untar el cuerpo con este ingrediente siempre añade propiedades hidratantes a la piel. Eso sí, quizás descubras que tiene un olor un tanto curioso, pero una vez allí te dejas empapar por él. Luego un baño y como nuevos.

Qué hacer en el embalse Yelsa

Es cierto que hace muchos años se hablaba de que estas aguas contaban con poderes curativos. Aguas termales, que como bien sabemos siempre son básicas para problemas de la piel así como respiratorios. De hecho en ocasiones aún se puede ver las ruinas del antiguo balneario. Desde donde brotaban aguas que contaban con una temperatura superior a los 40º. Eso de rebozarse en barro y darse buenos baños está indicado para toda la familia.

Cuándo visitar las termas de Yesa

La parte de las termas romanas salen a la luz cuando termina el verano y este ha sido relativamente seco. Por lo que tanto a finales de septiembre como en octubre son dos buenos meses para acudir al lugar. Por un lado, porque nos quitamos con la aglomeración de gente que va durante el verano y por otro, porque como decimos, las termas emanan del suelo y es un lugar que conviene disfrutar. Ya que quizás durante otros meses estarán cubiertas por el agua y como bien decimos, merecen mucho la pena. Si además optas por una hora antes del anochecer, entonces verás lo perfecto que es bañarse justo en ese momento y en el embalse de Yesa.

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