Formentera

El Parque Natural de las Salinas

Parque Natural de las Salinas (Formentera)

Formentera es la isla habitada más pequeña de las Baleares con una superficie de unos ochenta y tres kilómetros cuadrados. Forma dentro de aquellas, junto a Ibiza y varios islotes como Espalmador o Espardell, las denominadas islas Pitiusas.

Poblada desde la Edad de Bronce, como confirma el complejo megalítico de Ca na Costa, Formentera tiene nada menos que sesenta y nueve kilómetros de litoral formado por acantilados espectaculares y magníficas playas, muchas de ellas enmarcadas por dunas. Si añadimos su vegetación de bosques de pinos y sabinas, tendremos un paisaje de ensueño que ha convertido a la isla en destino turístico para toda Europa. Si quieres conocer Formentera, te invitamos a seguirnos.

Qué ver en Formentera

Pero no todo es paisaje entre los atractivos de Formentera. También cuenta con preciosos pueblos de estilo mediterráneo y varios monumentos de interés. Vamos a conocerlos.

San Francisco Javier

Es la capital de la isla y se fundó en el siglo XVIII. Se trata de una preciosa localidad que ha sabido conservar su antiguo encanto de poblado de pescadores. En ella te interesa visitar la capilla románica de Sa Tanca Vella, en torno a la cual se edificó el pueblo; la iglesia de san Francisco, construida también en el XVIII, y los molinos de harina de Sa Miranda.

Desde estos últimos, podrás gozar de unas magníficas vistas de la isla, sobre todo del maravillosos Parque Natural de las Salinas de Ibiza y Formentera, un área tan valiosa desde el punto de vista ecológico como espectacular desde el paisajístico. Además de ser Reserva Natural y Zona de Especial Protección de Aves, es Patrimonio de la Humanidad. Finalmente, tienes en San Francisco Javier un precioso museo etnográfico sobre la vida en la isla.

La iglesia de san Francisco Javier

Iglesia de san Francisco Javier

San Ferrán de ses Roques

Situada en el centro de la isla, esta localidad y su término parroquial se hallan íntegramente en el citado parque. Cuenta con una bonita iglesia del siglo XIX que, junto a la plaza y las pequeñas calles peatonales, conforma un centro histórico acogedor. Cerca de esta villa puedes ver el sepulcro megalítico de Ca na Costa, ya citado, y la torre de defensa de Punta Prima. También te recomendamos visitar el núcleo turístico de Es Pujols, donde hallarás numerosos bares y restaurantes.

Pero, justamente por hallarse en el parque, su mayor encanto reside en los paisajes que te ofrece. Es el caso de la península de Es Trucadors, un istmo de dunas con tres kilómetros de extensión, doscientos metros de anchura y playas a ambos lados. Y, justo al final de esta, a apenas cincuenta metros, se halla el islote de Espalmador, al que se puede llegar andando cuando la marea está baja aunque no se recomienda hacerlo. A su vez, casi unidas a Espalmador se encuentran otras pequeñas islas: las de Sa Torreta, Castavi y des Porcs, en la cual puedes ver un faro construido en 1864.

También es preciosa la isla de Espardell, situada unos cuatro kilómetros al este de la anterior. Presenta vertiginosos acantilados, pero también una bonita cala, la de Mollet. En su parte occidental, puedes ver los restos de una antigua torre defensiva musulmana y al norte el faro de Tramuntana, con cincuenta metros de altura.

El Pilar de la Mola, la meseta de Formentera

Esta localidad se halla en una espectacular meseta rodeada de acantilados de casi cien metros de altura. En ella puedes visitar la iglesia del siglo XVIII y el faro, desde el cual tienes maravillosas vistas de la costa de Formentera. También puedes pasear por los viñedos y por las rutas de senderismo que recorren la meseta.

Pero su otro gran atractivo es el mercado artesanal que se celebra los miércoles y domingos por la tarde y que atrae a personas de toda la isla. El resto de los días, es una localidad tranquila e incluso un tanto aislada. De hecho, suele hablarse de ella como de «una isla dentro de la isla».

Península de Es Trucadors

Es Trucadors

La Savina, puerta de entrada a Formentera

Casi no hace falta que te hablemos de esta localidad, ya que, si visitas la isla, vas a pasar por ella inevitablemente. Es el puerto al que llegan los barcos desde Ibiza y, en algunos meses, desde Denia. También cuenta con un muelle de pescadores y dos clubs marítimos.

Todas las tardes se organiza en La Savina un mercadillo de estilo hippie en tornos a sus hoteles, bares y restaurantes. También puedes alquilar bicicletas para hacer rutas por el Parque Natural de las Salinas.

Es Caló de Sant Agustí

Esta pequeña localidad tiene tanta tradición pesquera que todavía puedes ver en ella los antiguos varaderos de madera, donde se resguardaban las barcas del agua del mar. Desde 2002 son Lugar de Interés Cultural.

Por otra parte, muy cerca de la villa parte la ruta verde 25, que transita por el camino histórico de la Mola denominado Camí de Sa Pujada y que te brinda maravillosos paisajes. También antes de esta localidad puedes ver las ruinas del castillo romano de Can Blai, declarado Bien de Interés Cultural.

Las playas de Formentera

Otro de los grandes atractivos de la isla balear reside en sus preciosas playas y calas. Las hay para todos los gustos. Vamos a ver las más importantes.

Es Caló

Es Caló de Sant Agustí

Cala Saona

La única que encontrarás al suroeste de la isla es Cala Saona, rodeada de acantilados y de unos ciento cuarenta metros de longitud. Es perfecta para que practiques kayak o paddle surf. Y, si te acercas a los acantilados de Punta Rasa, podrás hacer snorkel y observar sus bonitas cuevas submarinas.

Ses Illetes

Se halla en la península de Es Trucadors y contribuyen a cerrarla a las corrientes marinas varios islotes como el de Tramuntana y el des Forn. Por ello, sus aguas son tranquilas y de color azul turquesa. Si añades sus arenas blancas y finas, tendrás un paisaje de ensueño. De hecho, se la ha calificado más de una vez como «la playa más bonita del mundo».

Ses Platgetes

Está ubicada en la parte norte de Formentera. Pero deberíamos hablar en plural, ya que se trata de tres pequeñas playas separadas por promontorios rocosos. Las enmarca un bosque de sabinas bajas y es perfecta para que practiques buceo.

Migjorn

Bajo esta denominación está englobada toda la costa sur de la isla, cinco kilómetros de playas a cual más bonita. Las más populares y de ambiente familiar son Ca Marí, Los Arenales y En Copinar. Todas ellas se encuentran cerca de la zona de los principales hoteles y restaurantes por lo que podrás disfrutar de la gastronomía local y marinera después de darte un baño. Muy cerca se halla asimismo Caló des Morts, una pequeña cala bajo acantilados y repleta de casetas de pescadores.

Llevant

Como su propio nombre indica, está orientada al este y es una de las playas más bonitas de Formentera. Con casi un kilómetro y medio de longitud y unos cien metros de anchura, posee unas arenas finas y claras y unas aguas tranquilas y cristalinas. Por su ello fuera poco, la preceden unas dunas y un bosque que la separan de los depósitos salineros. En definitiva, un paisaje maravilloso y de enorme valor ecológico.

Playas de Migjorn

Migjorn

Es Pujols

Como habrás deducido, está en la zona turística del mismo nombre de la cual ya te hemos hablado. Por un lado la cierra Punta Prima y por el otro comunica con la playa de Llevant. Alterna tramos de arena con otros de roca donde hay varaderos cubiertos para barcas. Y, si miras hacia el mar, verás un espectacular paisaje de pequeños islotes. Contigua a esta, además, tienes la playa de Sa Roqueta, menos frecuentada por sus fuertes vientos.

Cavall den Borràs

Otra visión espectacular te la ofrece esta playa desde la cual se ve, en días despejados, la costa de Ibiza. También son preciosas sus puestas de sol. Asimismo, la cobijan un sistema dunar protegido y un bosque de sabinas. Finalmente, te diremos que sus arenas son blancas y suaves y sus aguas tranquilas, a pesar de su imagen casi salvaje.

Cuándo es mejor viajar a Formentera

El clima en la isla balear es de tipo mediterráneo marítimo, por tanto, muy suave todo el año. Los inviernos son templados y agradables y los veranos cálidos. Las temperaturas medias rondan los seis grados en cuanto a las mínimas y los veintinueve en cuanto a las máximas. Por su parte, las precipitaciones son escasas, concentrándose principalmente en los meses de octubre y noviembre. Además, Formentera no tiene grandes elevaciones, lo cual hace que la climatología sea uniforme en todo su territorio.

Por tanto, cualquier época del año es buena para visitar la isla. No obstante, te aconsejamos los meses que van desde abril hasta octubre tanto por lo agradable de las temperaturas como por la ausencia de lluvias.

Cómo llegar a la isla

Formentera carece de aeropuerto. Por ello, la única forma de que llegues a la isla es mediante los barcos. Hay línea de ellos desde Ibiza y hacen varios trayectos al día que duran apenas treinta y cinco minutos. No obstante, en verano también salen ferris desde la península, concretamente desde Denia, en la provincia de Alicante.

Una vez en la isla, puedes moverte por ella en un coche de alquiler. Es pequeña y las distancias cortas. Su carretera principal es la PM-820, que va desde el puerto de La Savina hasta el faro de La Mola y, por tanto, la atraviese de este a oeste.

La isla des Porcs

Isla des Porcs

Sin embargo, el reducido tamaño de Formentera hace que también puedas recorrerla en bicicleta a través de sus numerosas rutas verdes. Para que te hagas una idea, la distancia máxima entre dos puntos de la isla es algo menos de veinte kilómetros, justamente entre La Savina y La Mola.

Qué comer en Formentera

Por otra parte, no puedes abandonar la isla sin probar su excelente gastronomía. Es una cocina tradicional basada por una parte en los pescados y por otra en los productos de sus campos de secano. Respecto a los primeros, son deliciosos simplemente a la brasa o asados.

Pero también se preparan de manera más elaborada. Por ejemplo, en la ensalada payesa, que lleva patatas, pan y pescado seco, o el frito de pulpo con patatas, cebollas y pimientos. Y también se cocinan calamares fritos en su tinta; el bullit de peix, que es un guiso de pescado con patatas y arroz a banda. De similar preparación es el sofrit pagés, solo que se hace con carne e hígados.

En cuanto a lo dulce, te aconsejamos probar las orelletes, que son unas galletas con anís; la greixonera, que es un pudin de ensaimada, y el flao, un pastel hecho con queso fresco y hierbabuena. En cuanto a la bebida, prueba los vinos autóctonos de la isla, que se elabora desde el siglo XIII.

En conclusión, Formentera es un tesoro natural lleno de belleza. A cada paso que des, encontrarás un paisaje aún más impresionante que el anterior. Pero también te ofrece monumentos, un clima magnífico y una gastronomía deliciosa. ¿No te apetece visitar la más pequeña de las islas Pitiusas?

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