Qué hacer en Pontevedra

¿Qué hacer en Pontevedra? Tiene mucho sentido que nos hagamos esta pregunta, pues esta ciudad de las Rías Bajas nunca ha gozado de la popularidad turística que tienen otras de Galicia como La Coruña, Santiago de Compostela e incluso Lugo.

Sin embargo, Pontevedra es una ciudad acogedora, con un enorme patrimonio monumental, un entorno de naturaleza maravilloso y una deliciosa gastronomía. Por si todo ello fuera poco, hoy es una ciudad sostenible que ha recibido galardones como el ONU Hábitat, el cual la reconoce por su comodidad para vivir en lo que respecta a calidad de servicios urbanos y movilidad. Si quieres descubrir qué hacer en Pontevedra, te invitamos a seguirnos.

Qué hacer en Pontevedra: visita sus monumentos

La misma fundación de Pontevedra está envuelta en la leyenda. Esta dice que Teucro, uno de los personajes de la Guerra de Troya, llegó a la zona después de ser desterrado por su padre, Telamón, y guiado por la sirena Leucoiña. Enamorado del lugar, fundó la ciudad de Helenos, que sería la actual Pontevedra.

Más rigor histórico tiene el hecho de que se sepa de la existencia de dos castros prerromanos en lo que hoy es la ciudad e igualmente del asentamiento latino de Turoqua. En cualquier caso, Pontevedra tiene muchos siglos de historia que se reflejan en su rico patrimonio monumental. Vamos a conocerlo.

El casco antiguo de Pontevedra ostenta el reconocimiento de Conjunto Histórico Artístico desde 1951. Para que te hagas una idea de su importancia, lo recibió solo once años después que la espectacular Santiago de Compostela. Por ello, es casi imposible hablar aquí de todos sus edificios de interés y solo lo haremos de los más importantes. Pero antes, te mencionaremos los restos de su muralla medieval, de la que puedes ver el paño almenado de la calle Arzobispo Malvar.

Real Basílica de Santa María la Mayor

Construida en el siglo XVI siguiendo los cánones del gótico tardío, presenta asimismo elementos de los estilos renacentista y manuelino portugués. Esto se aprecia claramente en su preciosa fachada plateresca que es casi un retablo.

La Real Basílica de Santa María la Mayor

Real Basílica de Santa María la Mayor

Respecto a su interior, de planta basilical, te llamarán la atención sus bóvedas de crucería o nervadas y capillas como la del Cristo, con su altar barroco; la de la Purísima, donde se venera a la Virgen de la Esperanza, patrona de Pontevedra; el de la Virgen Dolorosa, con su Cristo Yacente, o la Mayor, donde puedes ver un retablo de madera y nogal obra del escultor Máximo Magariños.

Ruinas del convento de Santo Domingo

Actualmente, forman parte del edificio del Museo Provincial de Pontevedra, que a su vez se encuentra en el precioso Pazo de Castro Monteagudo, construido en el siglo XVIII. Todavía hoy puedes ver el cabecero de la antigua iglesia con cinco ábsides góticos fechados en el siglo XIV. Las ruinas son Monumento Nacional desde 1895.

La iglesia de la Peregrina

Este templo es una visita obligada si viajas a Pontevedra por su originalidad. Tiene planta de concha de peregrino, lo cual la hace prácticamente circular. Construida en el siglo XVIII, en cuanto a su estilo arquitectónico, combina el barroco con el neoclásico. Y en su interior alberga una imagen de la Virgen Peregrina, patrona de la provincia de Pontevedra y del Camino de Santiago Portugués.

Otros monumentos religiosos

La ciudad de Pontevedra tiene un impresionante patrimonio de arquitectura religiosa. Entre tus visitas también deben estar la iglesia de San Francisco, edificada en el siglo XIII con arreglo a los cánones del gótico, y la de San Bartolomé, de estilo barroco y que alberga otra imagen de la Virgen de la Esperanza.

Respecto a los conventos, te aconsejamos que veas el de Santa Clara, construido entre los siglos XIII y XIV, y el de las Hermanas Doroteas, que alberga el Santuario de las Apariciones, donde pasó un tiempo sor Lucía, una de las niñas de los hechos de Fátima.

Finalmente, en cuanto a los monasterios, merece la pena que visites los de Lerez, situado a las afueras y de estilo barroco, y de Poyo, también a cuatro kilómetros de Pontevedra y que combina los rasgos renacentistas con los barrocos.

El Monasterio de Lerez

Monasterio de Lerez

Los pazos, otra maravilla que ver en Pontevedra

Como antigua ciudad señorial, Pontevedra también tiene un impresionante patrimonio de casas señoriales, conocidas en Galicia como pazos. El más antiguo es el Pazo de Cadro de los Romay, situado en Marín. Fue construido en el siglo XIII aunque su torre es del XV y también tiene partes del XVIII.

Junto a este, no dejes de visitar la Casa de las Campanas, una preciosidad gótico-renacentista; la de los Vaamonde, típica del Renacimiento; la del Correo Viejo y la Rectoral de Santa María. Así como los pazos de los Condes de Maceda, actual Parador de Turismo; de los Gago y Montenegro y de Mariño de Lobeira, ambos renacentistas; de Mugartegui, uno de los edificios barrocos civiles más destacados de Galicia, y de Castro Monteagudo, que alberga el Museo Provincial de Pontevedra, del cual te hablaremos más adelante.

La Casa de los Fonseca

Este precioso edificio de estilo neoclásico fue construido a principios del siglo XIX. Destaca su frontón coronado por dos grifos alados y que conforma un pórtico de ocho columnas. En cada uno de los extremos de este hay una esfinge egipcia que parece vigilar la entrada. Actualmente es el Archivo Histórico Provincial.

Otros monumentos civiles

Junto a los anteriores, puedes ver en Pontevedra otras construcciones civiles que responden mayoritariamente al eclecticismo del siglo XIX. Es el caso del Ayuntamiento, inspirado por el estilo francés Luis XV, y del bonito Palacete de los Mendoza, que también muestra influencias de la arquitectura gala. Asimismo, merece la pena que veas el Palacio de la Diputación, el antiguo Cuartel de San Fernando y el edificio del Banco de España.

Recorrer las plazas, un imprescindible entre lo que hacer en Pontevedra

Si hubiera que mencionar una peculiaridad de la ciudad gallega sería la gran cantidad de plazas que tiene. Algunas de ellas son medievales y llevan el nombre del gremio que se asentaba en ellas. Por ejemplo, te hablaremos de la de la Herrería, que hace las veces de Plaza Mayor y en medio de la cual se halla la fuente del mismo nombre, fechada en el siglo XVI. Como curiosidad, te diremos que ha dado lugar a uno de los lemas populares de la ciudad, que traducido del gallego, dice: «Pontevedra es buena villa, da de beber a quien pasa, la fuente en la Herrería, San Bartolomé en la plaza».

En fin, por no aburrirte con largos listados, te mencionaremos también las plazas de la Peregrina, donde está la preciosa iglesia del mismo nombre y de la cual ya te hemos hablado; la de Teucro, encuadrada por naranjos; la de la Leña, con sus pazos y sus casas tradicionales con soportales, y la de la Verdura, llena de bares de tapas.

La plaza de Méndez Núñez

Plaza de Méndez Núñez

Pero quizá dos resalten sobre las demás. Una es la preciosa plaza de Méndez Núñez, a la que se accede por el arco de la casa de los Cruz y Montenegro. Y la otra la de Curros Enríquez, con su coqueto edificio abuhardillado de estilo francés y con la fuente de los sátiros, a quienes hay que tirar de la lengua para que salga agua.

Y, junto a estas plazas, configuran el casco antiguo un buen número de calles también medievales que te aconsejamos veas. Por ejemplo, la Rúa dos Soportales, donde está el popular Café Savoy; la Rúa Real y la Rúa Manuel Quiroga o Calle de los Comercios.

La arquitectura modernista de Pontevedra

El inacabable patrimonio arquitectónico de la ciudad gallega se complementa con buen número de edificios modernistas. Entre los primeros, el imponente Instituto Valle-Inclán; el maravilloso Pazo de Lourizán, el edificio central de Correos; el del Café Moderno, cuyo interior también es modernista, y el llamado Villa Pilar, que combina aquel estilo con rasgos propios de la arquitectura indiana.

El Museo Provincial de Pontevedra

Situado en el Pazo de Castro Monteagudo, como te decíamos, aunque luego se ha ampliado a otros edificios, es el principal museo de la ciudad. Como otros de este tipo, expone una miscelánea de objetos artísticos. Pero, a diferencia de aquellos, los de este tienen enorme valor.

Es el caso de la colección de orfebrería de época romana y aún anterior. Y también de las pinturas de Francisco de Goya y de Joaquín Sorolla o de las piezas de arte sacro. Todo ello sin olvidar que también forman parte del complejo las Ruinas de Santo Domingo, cuya cabecera porticada es, como te decíamos, Monumento Nacional.

Puente del Burgo

Finalizaremos nuestro recorrido por los monumentos de Pontevedra con este puente viejo que dio nombre a la ciudad. Construido en el siglo XII sobre uno anterior romano, cruza el río Lerez y destaca por sus numerosos arcos bajos.

El Puente del Burgo

Puente del Burgo

Qué hacer en Pontevedra: disfruta de su privilegiado entorno

La ciudad gallega cuenta con un gran número de parques donde puedes descansar y permanecer en contacto con la naturaleza. Entre ellos, te citaremos el parque de las Marismas del Alba, el de Campolongo, el de Valdecorvos o el de Lourizán, que es uno de los jardines botánicos más importantes de Galicia.

Pero, sobre todo, hay que destacar el parque de la Isla de las Esculturas, al cual puedes llegar por el paseo que va siguiendo la orilla del río Lerez. En él podrás ver doce esculturas de autores internacionales cuyo denominador común es que muestran la relación del hombre con su entorno natural.

También te aconsejamos que visites la Alameda de Pontevedra, un parque diseñado en el siglo XIX por Rodríguez Sesmero que incluye un precioso quiosco de música y azulejos del pintor Carlos Sobrino. No obstante, lo más bonito quizá sea la entrada, con dos grandes columnas coronadas por leones. Todo ello sin olvidar la preciosa isla do Covo, un paraje natural de gran valor ecológico.

Por otra parte, ya fuera de la ciudad, te aconsejamos que hagas rutas como la del sendero fluvial del río de los Gafos, con seis kilómetros de extensión y con una extraordinaria belleza. Y también la que transita por el Parque Forestal del Pontillón de Castro, más corta aún que la anterior pero no menos hermosa, y la Ruta de la Camelia de las Rías Bajas, cuya protagonista es esta flor pero que también cuenta con impresionantes paisajes.

Qué comer en Pontevedra

Sería casi un pecado que visitases Pontevedra y no te dieras el gusto de comer sus platos típicos, perfecto ejemplo de la extraordinaria gastronomía gallega. En primer lugar, tienes los maravillosos pescados y mariscos del Atlántico. Platos señeros en este sentido son el pulpo a feira, la merluza a la gallega, el congrio con guisantes o el rodaballo. Pero, sobre todo la lamprea cocinada en su propia sangre. Y también te aconsejamos la sopa de centolla, la langosta con chocolate o las vieiras al estilo de las Rías Bajas.

Un plato de pulpo a feira

Pulpo a feira

No van a la zaga las carnes, ya que la provincia de Pontevedra tiene un magnífico vacuno en la zona de Moaña. E igualmente típica es la carne de cerdo, presente por ejemplo en el lacón con grelos y en las parrilladas.

Respecto a los postres, tienes el arroz con leche, las cañas rellenas de crema, el requesón, las filloas y las chulas, que son una especie de buñuelos. Para beber, toma una copa del magnífico vino Albariño y, como colofón a la comida, un poco de licor de café o de queimada.

Cuándo es mejor viajar a Pontevedra

La ciudad gallega tiene un clima oceánico, con inviernos fríos y veranos cálidos. Las temperaturas durante el primero presentan una media de unos siete grados centígrados, mientras que en el estío pueden llegar a los treinta fácilmente. Por su parte, las precipitaciones son abundantes y repartidas a lo largo del año. No obstante, llueve menos que en otros lugares de Galicia.

Por todo ello, las mejores épocas para visitar Pontevedra son la primavera y el verano. Además, en el mes de agosto se celebran las fiestas de la Peregrina, patrona de la provincia, y la ciudad se llena de visitantes y animación.

Cómo llegar a Pontevedra

El aeropuerto más cercano a Pontevedra es el de Peinador, en Vigo, que se halla a unos treinta kilómetros. No obstante, tienes autobuses para desplazarte desde el aeródromo. Respecto a estos, también puedes viajar a la ciudad gallega en autobús desde las principales ciudades de España.

El parque de la Alameda

Parque de la Alameda de Pontevedra

O, si lo prefieres, puedes usar el ferrocarril. La estación se encuentra en la parte sur de la ciudad y está conectada tanto con Madrid como con las principales localidades de Galicia.

También puedes viajar en tu propio coche. La carretera que te lleva hasta Pontevedra es la AP-9 o Autopista del Atlántico, que une Ferrol con la frontera portuguesa. Luego debes tomar la PO-10, que es la carretera de circunvalación de la ciudad, para coger la salida que te interese.

Finalmente, para moverte por Pontevedra tienes varias líneas de autobuses urbanos. Y también puedes elegir la bicicleta. La ciudad cuenta con amplias zonas sin tráfico de coches y, donde lo hay, está limitado a treinta kilómetros por hora. No obstante, Pontevedra es una ciudad pequeña y, por tanto, perfecta para que la visites caminando.

En conclusión, si te preguntabas qué hacer en Pontevedra, aquí tienes nuestra guía para visitar sus monumentos, recorrer su precioso entorno natural y disfrutar de su gastronomía. ¿A qué esperas para conocerla?

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