Gandhi y su legado en la India

El 30 de enero de este año se cumplieron 61 años del asesinato de Gandhi. En 1948, tras pocos meses de la independencia india, fue asesinado por un extremista islámico.

Gandhi recorrió todo el país instigando a sus compatriotas a resistirse pacíficamente al gobierno colonial británico. Su campaña de desobediencia civil lo convirtió en representante del pacifismo mundial. La India logró su independencia como resultado del agotamiento de Gran Bretaña después de su participación en dos guerras mundiales y de su reemplazo como potencia mundial por las nuevas potencias como Estados Unidos y Rusia.

Gran Bretaña no podía sostener su imperio en India por más tiempo. A esto hay que añadirle el esfuerzo y la voluntad de la población por alcanzar su independencia, esfuerzos que fueron materializados en la persona de Mahatma Gandhi.

El pacifismo gandhiano sigue siendo válido hoy. Lamentablemente, durante su época, diversos acontecimientos históricos y coyunturas impidieron la consolidación política del pacifismo. Por ejemplo, a la vez que desarrollaba su campaña contra el colonialismo británico, Gandhi luchó para evitar la fragmentación del país que, con la retirada de los ingleses en 1947, se dividió en Pakistán e India. Sin embargo, más de un millón de personas fueron asesinadas como consecuencia de la violencia racial desatada contra los musulmanes que emigraron a Pakistán -creado para alojar a la población islámica- y contra los hindúes, que abandonaron Pakistán para instalarse en la India.

De igual forma, el modelo económico previsto por Gandhi de uso de los recursos propios y la potenciación de las comunidades rurales fue reemplazado por los planes de industrialización que impulsó Jawaharlal Nehru, el primer ministro que tuvo el país tras la independencia.

Es común que hoy en día se señalen las complejidades y contradicciones de Gandhi para desmitificarlo. Sus ideas estaban influenciadas por varias corrientes religiosas y filosóficas, como el hinduismo, el cristianismo, el budismo y hasta Sócrates.

Sus costumbres y hábitos, desde la vestimenta que utilizaba hasta el celibato tardío que practicó y la limpieza, hicieron que fuera considerado un excéntrico maníaco para muchos en la India. Pero nada de eso nos hace dudar que la fuerza moral de Gandhi ha dejado un legado histórico permanente. La revolución que encabezó contra el colonialismo, el racismo, la partición de su país y la violencia sirvió de inspiración para la lucha de muchos pueblos oprimidos alrededor del mundo. Su legado en la India vive para siempre.

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  1.   Sergio dijo

    No fue un islámico quien asesinó a Gandhi, fue un extremista hindú.

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