La Toscana italiana es una belleza. Produce vinos excelentes, tiene un rico patrimonio arquitectónico y cultural, paisajes de ensueño y rutas maravillosas. Realmente es un destino imposible de olvidar. Pero entre la belleza indiscutida de sus paisajes hoy nos toca resaltar un destino color violeta: las granjas de lavanda de la Toscana.
En casi todos los jardines toscanos brilla la lavanda, como hierba o simplemente como flor decorativa, pero aunque la lavanda no se asocie inmediatamente con esta parte de Italia lo cierto es que hay un puñado de granjas de lavanda por aquà y pueden visitarse. Tal vez no figuren en la lista de atracciones turÃsticas de la Toscana, pero están y te esperan. Algunas están en la zona de Maremma y otras en las colinas de Val d’Orcia. En Maremma está la granja de lavanda Casina di Rosa, por ejemplo, sobre la costa.
En la granja de lavanda de Casina di Rosa puedes pasear por los cultivos, visitar los talleres y aprender como se hacen cosméticos, como se cocina con lavanda y mucho más. Otra granja de lavanda en la Toscana está cerca de la ciudad medieval de Lucca. Tiene alrededor cipreses y es bellÃsima. Se trata de la granja Baccheggia y también puedes sumarte a los talleres y paseos y hasta comer distintos platos elaborados con las distintas variedades de  lavanda que cultiva.
Si quieres visitar la granja de lavanda de Casina di Rosa puedes pasar un dÃa entero por 110 euros en mayo, junio y julio. El dÃa incluye la visita al jardÃn de hierbas, un curso sobre la lavanda y otras hierbas aromáticas, la visita al campo de lavanda y una demostración de la cosecha, una demostración del proceso de destilación, un minitaller para aprender a hacer cosméticos o comida, una introducción a la aroma-terapia, almuerzo regional y una canasta de regalo con productos de lavanda.