Jamaica y la cultura rastafari

Bob Marley

Bob Marley, icono rastafari, en un concierto en 1980

Jamaica es sinónimo de reggae, Bob Marley y rastafaris. Esta pequeña y paradisíaca isla del Caribe ha dado a la cultura y la historia del siglo XX grandes mitos, desde la música, el look y la forma de vida.

Hoy voy a centrarme en la cultura rastafari, tan extendida en el resto de Occidente entre las personas que quieren ser “alternativas” como desconocido es su propio origen y significado.

El rastafarismo  es un movimiento religioso que surgió en Jamaica en la década de los años 30. Los seguidores del Rastafari creen que Ras Tafari (Haile Selassie, última emperador de Etiopía), era un mesías viviente que lideraría a las gente del mundo de ascendencia africana a una tierra prometida llena de emancipación y justicia divina.

El origen de esta religión lo encontramos en el siglo XIX con la abolición de la esclavitud en Jamaica cuando los descendientes de africanos conservaban la memoria del sufrimiento. Fue el pastor Mascus Garvey quien fundó la Asociación Universal para el regreso de la raza Negra, una organización que defendía la creación de un país negro, libre de la dominación blanca, en África, y que recibiese a todos los descendientes de los africanos exiliados en América.

Desde el púlpito el pastor repetía una profecía según la cuál surgiría un rey negro en África, el 225º descendiente del linaje Melenik, el hijo del rey Salomón y la reina de Saba, que liberaría a la raza negra del dominio blanco.

Hale Selassie

Haile Selassie, Emperador de Etiopía, visitando un hospital en 1947

En 1930 Ras Tafari Makonnen fue coronado Emperador de Etiopía y se pasó a llamar Haile Selassie. En ese momento, los seguidores del pastor Garvey dieron por cumplida su profecía y comenzaron una nueva religión llamada Rastafari.

Los rastas jamaicanos tenían como particularidad una abundante cabellera desgreñada con decenas de trencitas y una idea de acercamiento a Dios a partir de la marihuana.

¿Quieres reservar una guía?

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*