Qué ver en Japón

Preguntarse qué ver en Japón es muy habitual entre quienes programan un viaje al llamado País del Sol Naciente. Porque, a pesar de ser una nación abierta al mundo occidental, es muy poco lo que conocemos de su historia y tradiciones.

Apenas hemos recibido información de la existencia de sus legendarios guerreros samuráis, sus artes marciales y su historia a partir de la Llamada Revolución Meijí (1866-70), cuando se modernizó y se abrió a Occidente. Sin embargo, Japón tiene mucho más que ofrecerte. Como sucede en España o en Francia, cuenta con una rica y milenaria historia que se refleja en sus grandes monumentos. Y también con maravillosos espacios naturales que no deberías dejar de visitar. Todo ello en un país moderno que te brinda magníficas comunicaciones. Si tú también te preguntas qué ver en Japón, te animamos a seguir leyendo.

Qué ver en Japón: ciudades, monumentos y parques naturales

No es fácil resumir en un artículo todo lo que puedes ver en Japón. Pero lo más habitual es que comiences tu viaje a Japón por su capital, Tokio, para luego moverte por el país visitando otras ciudades y sitios de interés.

Tokio, una urbe colosal

Poblada por más de cuarenta millones de habitantes, Tokio es una ciudad colosal. Su nombre significa «capital del este» y cuenta con una atractiva oferta monumental y etnográfica para el turista.

En el centro de la ciudad puedes ver el Palacio Imperial, construido en el siglo XIX sobre las ruinas del antiguo castillo de Edo. También debes visitar en Tokio el Santuario Yasukuni, edificado para honrar a los soldados caídos en las guerras; la impresionante estación, que ocupa casi doscientos mil metros cuadrados y por la que pasan 4000 trenes al día, y templos budistas como los de Gokoku o Sensö, este último el más antiguo de la ciudad.

La ciudad de Tokio

Tokio

Por otra parte, si quieres pasear, la capital nipona cuenta con preciosos parques como el de Ueno, maravilloso cuando sus cerezos están en flor; los jardines de Hama Rikyu, con su estanque y su casa de té, o el Shiba, donde verás el templo Zojoji.

Pero, si prefieres algo más original, vete a la zona de Ryogoku, donde podrás ver una heya o casa de los luchadores de sumo; haz un crucero fluvial por el río Sumida, pasea por el barrio de Kagurazaka, donde encontrarás auténticas geishas, o date un baño termal en el Oedo Onsen Monogatari.

Finalmente, puedes hacerte una foto junto a la Estatua de la Libertad de Tokio o disfrutar de maravillosas vistas de la ciudad desde uno de los miradores de la torre Tokyo Skytree. Pero, si prefieres los museos, te aconsejamos acercarte al Nacional, que alberga la mayor muestra de arte nipón del mundo, o el más curioso Museo TeamLab Borderless, dedicado al arte digital.

En definitiva, estas son algunas de las cosas que puedes ver y hacer en Tokio, pero hay muchas más. Sin embargo, nosotros vamos a abandonar ya la capital para ver el resto del país.

Kioto, la antigua capital

Aunque te parezca que estamos haciendo un juego de palabras con Tokio, nada tienen que ver ambas ciudades al margen de que Kioto es la antigua capital de Japón. Por ello, es la ciudad de los monumentos y las geishas.

Entre los primeros, son visita imprescindible los llamados Monumentos históricos de la antigua Kioto, un conjunto de diecisiete edificaciones declaradas Patrimonio de la Humanidad. Entre ellos, te mencionaremos los templos Ginkaku, Ryoan y Kiyomizudera; el espectacular castillo Nijö, construido en el siglo XVII, o los santuarios Shimogamo y Ujigami.

El castillo Nijo

Castillo Nijo

También puedes pasear en Kioto por el bosque de bambú de Arashiyama o por el Camino de la Filosofía y visitar otros palacios y castillos como los de Heian, Fushimi-Momoyama (reconstruido) o el Imperial, donde fueron coronados varios emperadores.

La isla de Miyajima, otro lugar imprescindible que ver en Japón

Situada a unos cincuenta kilómetros de la tristemente célebre ciudad de Hiroshima, la isla de Miyajima es famosa por razones mucho más positivas. Ha sido declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, sobre todo por presentar una relación armónica entre arquitectura y paisaje.

Pero también te ofrece monumentos como la Puerta Ootorii, que se ha convertido en su símbolo. Se trata de un enorme arco tradicional japonés levantado en el mar a cuya base puedes acceder cuando baja la marea.

Pertenece a una atracción más importante todavía: el santuario sintoísta de Itsukushima, que se halla construido sobre el mar interior de Seto. Es una maravilla edificada en un lugar sagrado cuya antigüedad se fecha en el siglo VI, aunque buena parte se quemó seiscientos años después.

Por tanto, la mayoría de construcciones que puedes ver hoy pertenecen al siglo XII. Entre ellas, se encuentra el Honden o edificio principal, el Haiden u oratorio y el Heiden o casa de las ofrendas, todos ellos alineados con la citada Ootorii. Además, cuenta con un santuario más pequeño denominado Sessha Marodo-jinja.

El santuario de Itsukushima

Santuario de Itsukushima

Sirakawa, una genuina aldea tradicional japonesa

Carácter muy distinto tiene la aldea de Sirakawa o Sirakawa-go, también llamado «el pueblo del río blanco». Porque es un perfecto ejemplo de qué ver en Japón si buscas conocer la vida tradicional en las zonas rurales.

Este encantador pueblo se halla en los llamados Alpes Japoneses, conformados por las montañas Hida, Kiso y Akaishi. La gran mayoría de sus casas, también conocidas como minkas, responden al estilo arquitectónico gassho-zukuri. En consecuencia, son edificaciones en madera o arcilla con tejados de paja a dos aguas que semejan dos manos en oración.

Si visitas esta aldea en invierno y subes hasta el mirador que la domina, verás un maravilloso paisaje navideño, con todos los techos nevados. Por otra parte, si quieres seguir sumergiéndote en la tradición nipona, puedes visitar también el pueblo de Gokoyama, muy parecido al anterior. Ambos han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

El castillo Himeji, uno de los más imponentes del mundo

En Europa contamos con maravillosos castillos medievales cuya visita nos lleva a tiempos pasados. También en Japón los hay y el más impresionante de todos es, sin duda, el castillo Himeji, muy distinto a los que estás acostumbrado a ver.

Se encuentra a unos cincuenta kilómetros al oeste de Kobe, tierra del famoso buey, y está considerado como una de las edificaciones más antiguas y mejor conservadas del Japón medieval, pues su construcción se data en torno al siglo XIV.

También se le conoce con el poético nombre de «Castillo de la Garza Blanca» porque sus paredes están recubiertas de yeso. Y conforma, junto a los de Matsumoto y Kumamoto, la tríada de grandes fortificaciones del país nipón.

El castillo Himeji

Castillo Himeji

Nara, la ciudad de los templos

Precisamente Nara fue la capital de Japón en la época medieval y hoy constituye uno de sus principales destinos turísticos por la gran cantidad de templos que alberga. Conforman los llamados Monumentos históricos de la antigua Nara, que también son Patrimonio de la Humanidad.

Entre esos templos se hallan el Horyu, el Kofutu o el Gango. Frecuentemente los verás escritos con la terminación –ji, que viene a significar templo. Pero destaca especialmente el Todai porque en él se halla el gigantesco Gran Buda de Nara.

Por último, algo curioso que llamará tu atención en esta ciudad es la presencia de los ciervos sika en pleno casco urbano. Tan habituales son que los comerciantes de la localidad los han convertido en otro reclamo turístico.

Nikko, santuarios y templos sagrados

Si, después de visitar Nara, quieres continuar viendo templos, te aconsejamos que vayas a Nikko, donde hay igualmente muchos, así como maravillosos santuarios que la han convertido en Patrimonio de la Humanidad.

Entre estos últimos, destacan los de Futarasan, que además se halla en el entorno natural del Parque Nacional de Nikko, y el de Tosho-gu o «de los tres monos sabios», construido en el siglo XVII y considerado cima del estilo arquitectónico llamado gongen-zukuri. Respecto a los primeros, debes visitar el templo de Rinno.

Casas de Shirakawa

Shirakawa

Hiroshima, el legado de la brutalidad

Aunque no es una visita agradable, incluimos Hiroshima en este recorrido por Japón debido a que fue una de las víctimas de las bombas atómicas lanzadas sobre el país en la Segunda Guerra Mundial.

Por ello, uno de sus lugares más impresionantes es el Memorial de la Paz, donde puedes ver, justamente, la Cúpula de la Bomba Atómica, que es uno de los pocos edificios que resistió a la brutal deflagración. Pero no menos imponentes te resultarán el Cenotafio Conmemorativo, el museo y la Campana de la Paz.

El monte Fuji, exuberante naturaleza que ver en Japón

No todo son monumentos en el país asiático. También cuenta con maravillosos espacios naturales. En cuanto a estos, te proponemos una de las zonas más extraordinarias de Japón: el monte Fuji, un gigantesco volcán de casi cuatro mil metros de altitud.

Puedes ver su imponente silueta desde Tokio y también encontrarás excursiones organizadas desde la capital. Pese a su altura, es muy fácil subir hasta la cima. La ascensión de divide en diez etapas, pero puedes eliminar cinco, ya que la carretera llega hasta los 2300 metros.

Hay varias rutas para subir al monte Fuji que, además, te permiten disfrutar de otras maravillas. Por ejemplo, la de Yoshida cuenta con templos, ryokan (un tipo de refugio característico del país) e incluso casas de té. También puedes ver, si tienes suerte, osos del Tibet y, en todo caso, observar impresionantes paisajes.

Templo Todai

Templo Todai de Nara

Osaka, la tercera ciudad de Japón

Con más de dieciocho millones de habitantes, Osaka es la tercera ciudad del país nipón. Se encuentra en la bahía del mismo nombre, que, a su vez, está en la isla de Honsu, la principal del archipiélago japonés.

En Osaka puedes ver su maravilloso castillo, edificado en el siglo XVI. Y, si además lo visitas durante el hanami, es decir, cuando florecen los cerezos, te quedarás realmente admirado. También puedes visitar el acuario, uno de los más grandes del mundo; el santuario Sumiyoshi Yaisha, con sus características lámparas de madera y al que puedes llegar en tranvía, o templos como el Isshinji Tennoji.

Más curiosos te resultarán el mercado Kuromon Ichiba, donde palparás la vida cotidiana de Osaka; el barrio de Dotonbori, famosos por sus luces de neón, sus pantallas publicitarias como la de Glico Man y su canal, o el Gate Tower Buinding, un edificio por el que pasa, literalmente, una autopista.

Cómo moverse por Japón

Una vez te hemos hablado sobre qué ver en Japón, creemos necesario explicarte cuál es la mejor forma de moverte de un lugar a otro dentro del país. Respecto a ello, lo primero que debes saber es que el tren es el rey.

La conexión entre muchas de las ciudades más importantes se realiza a través de los shinkansen o trenes bala, que, como su propio nombre indica, configuran la red de alta velocidad del país. Para no tener que molestarte en sacar billetes para cada viaje, existe la tarjeta Japan Rail Pass, con la cual puedes recorrer casi todos los trayectos.

Un tren bala

Tren bala

Una vez en estas localidades, la mejor manera de moverte por ellas es el metro. Pero también tienes autobuses urbanos que te serán muy útiles. Justamente estos vehículos son igualmente recomendables para moverte entre ciudades, pues son muy modernos y cómodos y las carreteras son excelentes. En cualquier caso, nuestra recomendación siguen siendo los ya citados trenes bala tanto por su comodidad como por la rapidez de sus viajes.

Lo que no te aconsejamos es que alquiles un coche. El principal motivo es que el tráfico en Japón es como en Inglaterra, es decir, que conducen por la izquierda. Pero, además, los límites de velocidad son muy bajos, algunas señales escritas solo aparecen en grafía japonesa; no existen aparcamientos gratuitos y la gran mayoría de vías son de pago.

En conclusión, te hemos mostrados alguno de los lugares emblemáticos que ver en Japón. En ellos encontrarás maravillosos templos, monasterios y castillos, pero también espacios naturales realmente impresionantes. Con todo ello, podrás organizar un viaje inolvidable al País del Sol Naciente. No esperes para reservar tus billetes.


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