Kylix, la copa de vino de los antiguos griegos

Kylix

Los griegos mantienen una relación con el vino que es muy estrecha desde hace miles de años. La vitivinicultura ha existido en el territorio griego desde los tiempos neolíticos y fue durante la Edad de Bronce que se desarrolló el cultivo doméstico de la vid que, con el contacto comercial entre la civilización micénica y el Antiguo Egipto, pegó el salto cualitativo.

Los métodos para la elaboración del vino llegaron entonces de Egipto y ya para el segundo milenio antes de Cristo había toda una cultura del vino. El vino se volvió importante en términos económicos, religiosos y culturales. Dionisio, por ejemplo, fue el dios griego del vino, y en la medida en que los griegos establecieron colonias por todo el Mediterráneo llevaron la vitivinicultura con ellos.

Los antiguos griegos solían beber el vino en unas copas llamadas kylix. Estas copas tenían una forma ancha y abierta, de copa baja, usualmente con un pie y dos asas horizontales ubicadas de manera simétrica. El círculo de la copa era casi plano y solía estar decorado, en negro o rojo, en escenas que solo aparecían en la medida que el vino se bebiera. Las kylix estaban hechas de terracota, entonces eran rojizas, y después los artesanos las decoraban y les daban un acabado brillante.

Las copas kylix se usaban en especial en las fiestas y las decoraciones solían ser graciosas o sexuales.

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