La Capilla de San Aquilino en la Iglesia de San Lorenzo Maggiore

San Aquilino

Para visitar la Capilla de San Aquilino tenemos que acceder al interior de la Basílica de San Lorenzo Maggiore. Más que una capilla en realidad se trata de un pequeño santuario del siglo V conectado a la basílica por una pequeña puerta  que hay dentro de la iglesia. Fue construido como lugar de enterramiento imperial dada la presencia de un sarcófago que, según algunos estudiosos, pudo haber sido realizado para uno de los hijos de Teodosio I.

En su época todo el atrio que conecta la basílica con esta capilla estaba lleno de mosaicos. Aún pueden verse algunos fragmentos, entre los que se identifican algunas figuras de los apóstoles y patriarcas de las tribus de Israel. Impresiona la extraordinaria calidad de los mismos, la expresividad de las figuras y el estudio de las sombras. Una vez traspasada la entrada hay un fresco de la Crucifixión que data del siglo XIV y un portal de mármol de Carrara que conduce a la capilla. Este portal es del siglo I y está perfectamente bien conservado. Su decoración incluye motivos florales, aves, delfines y varias deidades como Júpiter y Neptuno.

La Capilla de San Aquilino tiene planta octogonal y está totalmente cubierta con mármoles policromos. La parte más antigua es la cúpula, que ya cubría la estancia original, aunque su decoración fue destruida en el siglo XVII debido al mal estado de conservación.

Buena parte de la capilla está cubierta con mosaicos. Uno de ellos representa a Cristo con sus discípulos y los filósofos y data del siglo VI. Hay otro en el ábside de la capilla en el que puede verse a los apóstoles sentados en un semicírculo alrededor de la figura central de Cristo, quien tiene a sus pies un recipiente con rollos de las Sagradas Escrituras. Una clara referencia a su doble condición de Rey y Maestro.

 

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