Las hormigas culonas

Así suene un poco extraño, el consumo de insectos como complemento de una dieta es más común de lo que parece. En Colombia y más específicamente en Santander las “hormigas culonas” ocupan un lugar importante en la cocina tradicional.

Hace más de 500 años las hormigas fueron descubiertas por los indios, Guanes, residentes de las tierras santandereanas y consideradas un delicioso alimento. Los indios descubrieron que las hormigas culonas no sólo eran un plato sabroso, sino que también tenían propiedades afrodisíacas y longevas. Los indígenas llamaban a las culonas “copricó”, lo que quiere decir `alimento nupcial´ o `comida matrimonial´.

Pero para que uno pueda deleitarse con el sabor de las hormigas, es necesario un largo proceso. Como explican los especialistas, después de recoger las hormigas, se las envasan vivas en los recipientes de material fuerte para que al ser trasportadas a los centros de acopio, puedan respirar cómodamente. Seguidamente, se las somete a un proceso de eliminación de alas y patas, para bañarlas posteriormente en una solución de salmuera. De ahí, aún vivas, las hormigas son tostadas a fuego vivo en recipientes de barro.

En las regiones de Colombia donde el consumo de las hormigas culonas es muy extendido, se mencionan las personas centenarias que atribuyen su fertilidad y larga vida a esta costumbre alimenticia.

Foto vía Restless Adventurer

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2 comentarios, deja el tuyo

  1.   PABLINO dijo

    PARA QUE LO DISFRUTES.

  2.   Raul dijo

    Que asquerosidad

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