Las mejores rutas en tren por Europa

A  pesar de que el avión sigue siendo el medio de transporte más utilizado por la mayoría de la población, lo cierto es que el tren ha conseguido abrirse camino poco a poco en los itinerarios de viaje, especialmente por Europa. Así lo demuestran los diversos pases de tren que han ido apareciendo, los cuales permiten moverse entre los distintos países con gran facilidad. Por otra parte, desplazarse en tren por Europa no tiene porqué ser caro, de hecho es posible encontrar las mejores ofertas con Omio y lanzarse a la aventura. Y es que las oportunidades que ofrece el tren a la hora de viajar son únicas, descubriendo lugares increíbles imposibles en otras circunstancias.

No obstante, descubrir paisajes espectaculares y su coste en ocasiones más económico no son las únicas ventajas que aporta este medio de transporte sino que ofrece una mayor comodidad a la hora de viajar y, por supuesto, conecta la mayoría de ciudades principales. Esto último da lugar a numerosas rutas a través de toda Europa, dependiendo de los gustos e intereses del viajero. Es más, las más habituales suelen ser aquellas que conectan las capitales europeas o las ciudades más populares del continente, pero también son muchos los que optan por rutas de tren que permitan recorrer un único país en poco tiempo y sin perderse nada.

Entre estas rutas destacan varias que se han consolidado como las indispensables si alguna vez decidimos realizar un viaje en tren por Europa. En España, una de estas rutas es la que realiza el Transcantábrico uniendo León con Santiago de Compostela. Durante ocho días se recorren diversas ciudades de la Costa Cantábrica disfrutando tanto de la cultura como de la exquisita gastronomía de la zona. En la bella Escocia se localiza un recorrido muy especial para los amantes del joven mago Harry Potter. La línea de ferrocarril conecta Glasgow con Mallaig ofreciendo paisajes de ensueños en los que destaca el famoso viaducto de Glenfinnan y los lagos de Elit y Shiel.

En Alemania se encuentra una de las rutas más antiguas del mundo: la Selva Negra. Esta línea une las ciudades de Offenburg y Constanza mientras atraviesa una parte de la mágica Selva Negra haciendo paradas en parajes que quitan el aliento y en pequeños pueblos de montaña. Ya que se está aquí, no viene mal apostar por una ruta que recorra las ciudades más imprescindibles del país. Pero si buscamos una ruta inolvidable, esa es la realizada por el Expreso Bernina a través de Suiza e Italia. La ruta circula por 55 túneles, 196 puentes, la ciudad más antigua de Suiza y pequeños pueblos de la Lombardía italiana. Tal es su belleza, que la ruta ha sido declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Holanda es otro de los países que cuenta con una ruta de gran belleza, sobre todo en primavera. La llamada Ruta de las Flores recorre desde Haarlem hasta Leiden pasando por espectaculares campos de tulipanes de distintos colores. Sin embargo, para los que quieran quedarse más cerca de casa siempre es posible decantarse por ver capitales como París, Londres, Bruselas o Berlín. Estas se encuentran muy bien comunicadas entre sí, por lo que desplazarse entre ellas no será ningún problema. Por último, recuerda que estas rutas también pueden realizarse fuera de Europa, viajando en tren en Japón, por ejemplo, mediante los pases especiales de cada país que permiten desplazarse por el país de forma sencilla y rápida.

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