Mitos de Penélope y Aracne

Aracne

Tejer, mejor dicho el arte de tejer es una de las primeras cosas que el hombre hizo con sus manos.
Lo primero que el hombre buscó fueron elementos para comer, un lugar para refugiarse y confeccionar vestidos para protegerse de las inclemencias del tiempo y para ello usó distintas fibras.
Una de las historias griegas más antiguas relacionadas con el tejido es la de Penélope esposa de Odiseo, que esperó a su esposo durante 20 años. Cuando sus pretendientes querían casarse con ella, los retiraba diciendo que se casaría cuando terminara de realizar su tejido. Ella tejía de día y desasía  de noche, ello simboliza la perseverancia, la paciencia, la fidelidad, y en cada momento se ve la dualidad entre el día y la noche, el tiempo y el destino y “el tiempo profano de la espera refuerza los sentimientos, su destino de tejer y destejer guarda las ilusiones”.

El mito griego de Aracne cuenta que era una muy bella tejedora y bordadora que con mucho orgullo un día se animó a retar a la diosa Atenea. La diosa transformada en anciana quiso disuadir a Aracne y que fuera más modesta, pero no lo logró.
La diosa Atenea tejió un tapiz con imágenes de los dioses Olímpicos, y los castigos que se le hacen a los mortales que desafían a los dioses.


Aracne en respuesta tejió otro tapiz que representaba los amores escandalosos de los dioses.
Atenea muy encolerizada como respuesta le dio un golpe con su lanza y Aracne muy humillada se quiso ahorcar. Pero la diosa la salvó y la convirtió en araña, un animal que pasa toda la vida hilando y tejiendo sus telarañas.

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