Río más largo del mundo

El río más largo del mundo no es el que todos pensamos, probablemente, cuando nos hacen esa pregunta. O, al menos, no es el único. Porque la ciencia no termina de ponerse de acuerdo al respecto, ni siquiera acerca de los criterios que deben seguirse para decidirlo.

Seguramente, si tienes que decir cuál es el río más largo del mundo, señalarías al Amazonas. Y no estarías equivocado del todo. Sin embargo, buena parte de los expertos, que se basan en otras características, te dirían que es el Nilo. Lo más curioso del caso es que todos tendríamos razón. Depende de en qué criterios nos basemos.

Criterios para decidir cuál es el río más largo del mundo

A priori, puede parecer sencillo establecer las dimensiones de un río. Bastaría tomar su punto de nacimiento y su desembocadura y medir la distancia. Sin embargo, ni siquiera es fácil establecer esos límites físicos. Existen afluentes que se unen para formar un solo cauce. Por eso, es difícil indicar con exactitud el lugar donde comienza un río.

Además, mientras unos expertos se basan en el criterio de la longitud, otros lo hacen fijándose en su caudal. Es decir, en los metros cúbicos de agua que vierte al mar. En principio, si de establecer cuál es el río más largo del mundo se trata, parece más fiable el primer criterio. Sin embargo, la ciencia admite ambos.

Por tanto, lo mejor que podemos hacer es ofrecerte todos los datos relativos a los dos ríos citados para que te formes tu propia opinión. Y, de paso, ya que de viajes tratamos en nuestra web, te mostraremos algunos de los lugares más bonitos que atraviesan.

El Nilo, río más largo del mundo por longitud

Tal como te decíamos anteriormente, el lugar de nacimiento del Nilo no está claro. Se sabe que lo hace en el oeste de Tanzania y muchos expertos sitúan su origen en el lago Victoria. Pero como las aguas de este colosal lago se abastecen de ríos, hay científicos que ubican el nacimiento del Nilo en el río Kagera, su mayor tributario.

El lago Victoria

Lago Victoria

Esta disyuntiva es relevante porque, en el primer caso, el gran río africano tendría una longitud de 6650 kilómetros. Sin embargo, en el segundo, es decir, si se toma como lugar de nacimiento el Kagera, recorrería 6853 kilómetros.

Para terminar de complicar las cosas, este coloso fluvial tiene dos ramales. El primero es el llamado Nilo Blanco, cuyo país de nacimiento sería Ruanda y que atravesaría la región de los Grandes Lagos. Por su parte, el segundo sería el Nilo Azul, que nace en el lago Tana, el más grande de Etiopía, y atraviesa Sudán para unirse al primero cerca de la capital de este país, Jartum.

Finalmente, desemboca al sureste del mar Mediterráneo formando el llamado Delta del Nilo después de atravesar diez países. Pero además, el río africano tiene menos caudal que el Amazonas. Este entrega una media de 200 000 metros cúbicos al océano Atlántico, mientras que el Nilo lleva una cantidad de agua sesenta veces menor. Y también el Amazonas es más ancho, ya que en sus tramos más amplios llega a medir once kilómetros de anchura.

Por otra parte, tal como te habíamos prometido, vamos a aconsejarte algunos de los lugares más bonitos que puedes visitar en las riberas del río Nilo.

El lago Victoria

Con sus casi setenta mil kilómetros cuadrados, es el segundo lago más grande del mundo después del Superior, en Canadá. Sus orillas incluyen tres naciones: Tanzania, Uganda y Kenia y recibe su nombre de la reina Victoria de Inglaterra.

Con tamaña extensión, es lógico que cuente con maravillas naturales. Por ponerte un ejemplo, te mencionaremos las cataratas Murchison o Kabalega, que pertenecen a Uganda y que han dado origen a un parque nacional. En realidad son un conjunto de tres grandes cascadas que alcanzan un máximo de cuarenta y tres metros de altura.

La presa de Asuán

Si bien no se trata de un monumento natural, te hablamos de esta presa por su capital importancia para el cauce del Nilo. Realmente, la conforman dos presas, la alta y la baja. Pero la más espectacular es la primera, construida en los años cincuenta del pasado siglo.

La presa de Asuán

Presa de Asuán

Es una colosal obra de ingeniería que se ejecutó para evitar que el río se desbordase. De su enorme tamaño te dará idea el hecho de que mide casi cuatro kilómetros de longitud y casi ciento diez de altura. En cuanto al grosor de su base, es de casi un kilómetro.

Para que no se perdiesen, hubo que trasladar numerosos monumentos que había en la zona antes de ejecutar la obra. Entre ellos, el templo de Debod, trasladado a Madrid. Pero también los de Ramsés II y de Dendur, llevados a Jartum y Nueva York respectivamente.

La antigua ciudad de Meroe

Ubicada en Sudán, fue la capital del Reino de Kush, uno de los dos que conformaban la antigua Nubia. Su existencia se remonta al siglo VII antes de Cristo, pero fue destruida en torno al año 350 de nuestra era. No obstante, se conservan restos de la muralla, el palacio real, el gran templo de Amón y otros menores. No es tan espectacular como las zonas egipcias de las que vamos a hablarte a continuación, pero posee un enorme valor arqueológico.

El Valle de los Reyes

También a orillas del Nilo se encuentran algunos de los monumentos más importantes del mundo: los del Antiguo Egipto. Entre estos destacan los ubicados en el Valle de los Reyes, que a su vez forman con la Tebas arcaica un conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad.

El valle está integrado por las tumbas de varios faraones del Imperio Nuevo y muy cerca de ellas se encuentran los magníficos templos de Luxor y Karnak, así como el llamado Valle de las Reinas, con las tumbas de estas excavadas en las rocas. Sin duda, es uno de los conjuntos monumentales más imponentes de las riberas del Nilo, donde puedes ver muchas otras maravillas, pero ahora vamos a centrarnos en el Amazonas.

El templo de Luxor

Templo de Luxor

El Amazonas, el mayor río del mundo por caudal de agua

Por su parte, el Amazonas es un poco más corto que el Nilo. Pero su longitud también está sujeta a polémica. Los propios cartógrafos especialistas en hidrografía no se ponen de acuerdo.

Según el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, el Amazonas tiene una longitud de 6400 kilómetros. Sin embargo, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística publicó hace varios años un estudio en el que afirmaba que este gran río nace en el sur de Perú y no en el norte, como se estimaba hasta entonces. Con ello, el Amazonas ganaba en longitud al Nilo. Pero la polémica sigue viva y la mayoría de los científicos sigue considerando más largo el río africano.

En todo caso, si en vez de la longitud se toma como medida el caudal o la anchura, el Amazonas vence de nuevo al Nilo. En cuanto al primero, como te decíamos, el gran río de Sudamérica vierte al Atlántico una media de 200 000 metros cúbicos por segundo. Y, respecto a la anchura, el Amazonas mide en sus tramos principales 11 kilómetros. Es decir, que desde una orilla apenas se vislumbra la otra.

Por otro lado, tal como hemos hecho con el Nilo, vamos a mostrarte algunos de los lugares más bonitos que puedes ver en la cuenca del gran río de Sudamérica.

La Amazonía

La enorme cantidad de agua que transporta el río es responsable en gran medida de que sus orillas alberguen la mayor selva del mundo llamada precisamente Amazonía. Es un auténtico pulmón para la Tierra y posee un incalculable valor ecológico tanto por este motivo como porque tiene una ingente riqueza de flora y fauna.

El Amazonas

Río Amazonas

Aunque forma parte de las Siete Maravillas Naturales del Mundo, lamentablemente el ecosistema amazónico peligra desde hace años por causa de la actividad de grandes multinacionales madereras y por otros motivos.

Iquitos, el Amazonas peruano

Es la ciudad más grande de toda la Amazonía peruana y está preparada para recibir viajeros. Desgraciadamente, fue una de las sedes principales de la llamada Fiebre del Caucho que devastó buena parte de la región.

En ella puedes visitar la preciosa catedral, una maravilla de estilo neogótico construida a principios del siglo XX. Y también las casas del Fierro, Cohen y Morey, así como el antiguo Hotel Palace, una maravilla de estilo art decó. También es bonita la Plaza de Armas, donde puedes ver el Obelisco a los Héroes.

Manaos, capital de Amazonas

Nos permitimos este juego de palabras aunque esta ciudad, lógicamente, no es la capital de la selva amazónica en su conjunto, pero sí del estado brasileño de Amazonas. De hecho, se encuentra en plena selva y su nombre es un tributo que los fundadores portugueses hicieron a los indios manaos, originarios de ella.

Su centro neurálgico es la Plaza de San Sebastián, donde se halla el precioso e imponente Teatro Amazonas. También te aconsejamos visitar el centro histórico, con sus numerosas casas señoriales edificadas durante la Fiebre del Caucho; el mercado Adolpho Lisboa, con más de cien años de historia, y el Centro Cultural de los Pueblos de la Amazonía, un espectacular museo sobre las tribus que habitaron la gran selva desde la antigüedad.

El teatro Amazonas de Manaos

Teatro Amazonas, en Manaos

Belém, entrada a la Amazonía

Esta ciudad brasileña es considerada una de las principales puertas de entrada a la Amazonía, ya que se halla en la desembocadura del propio río. También es la capital de la región brasileña de Pará y cuenta con un casco antiguo lleno de palacios señoriales y museos.

También destacan la Catedral Metropolitana, una joya clasicista, y el Castillo del Señor Santo Cristo de Presépio de Belém. Además, el mercado Ver-o-Peso te permitirá sumirte en la vida cotidiana de la ciudad y el Parque Margal de las Garzas te muestra centenares de especies de aves acuáticas. Finalmente, no dejes de visitar el Jardín Botánico Rodrígues Alves, inspirado en el Bois de Boulogne de París en su trazado, pero con especies autóctonas de flora.

En conclusión y volviendo a la polémica sobre el río más largo del mundo, te diremos que, por longitud es el Nilo. Pero, por caudal, le arrebataría el título el Amazonas. En cualquier caso, tanto uno como otro tienen en sus riberas muchas maravillas que ofrecerte.

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