La ciudad de Oporto se ha ganado a pulso convertirse en uno de los grandes destinos de moda de Europa, pero lo que muchos viajeros no imaginan es la cantidad de pueblos preciosos que se esconden a menos de una o dos horas de la Ribeira. Entre aldeas de esquisto, villas medievales, pueblos costeros y pequeñas ciudades llenas de historia, el norte de Portugal es un auténtico filón para una escapada diferente.
En este artículo te propongo un pequeño recorrido por los pueblos y ciudades con más encanto alrededor de Oporto.
Matosinhos: la playa de los portuenses

A apenas unos minutos en metro o coche, Matosinhos es la playa de referencia para los habitantes de Oporto. Su extensa franja de arena está muy bien preparada para pasar el día, con paseo marítimo, chiringuitos, escuelas de surf y zonas perfectas para ir en familia.
En Matosinhos encontrarás la famosa Praia de Matosinhos, ideal para iniciarse en el surf, y un poco más al norte la Praia de Leça, donde se encuentran las Piscinas das Marés, unas piscinas de agua salada incrustadas en las rocas, muy apreciadas por los locales en verano. Además, la zona del puerto es un paraíso para quienes buscan marisco y pescado fresco a buen precio, con restaurantes especializados en parrilladas de pescado.
Espinho: surf, bandera azul y ambiente animado

A unos 30 minutos al sur de Oporto se encuentra Espinho, una localidad costera muy animada y con larga tradición marinera. Aquí te esperan playas amplias, oleaje perfecto para el surf y una interesante oferta de ocio.
Varias de sus playas, como Baía, Rua 37, Silvalde, Frente Azul o Paramos, lucen el distintivo de Bandera Azul, lo que garantiza buena calidad de agua, servicios y accesibilidad. Además, Espinho destaca por su mercado semanal, donde se venden desde pescados y mariscos hasta productos frescos y artesanía, y por el Casino Espinho, que da un toque sofisticado a las noches de esta villa.
Arcozelo y la Capela do Senhor da Pedra
Muy cerca de Vila Nova de Gaia se encuentra Arcozelo, un pequeño pueblo costero con casi 18 kilómetros de litoral donde el Atlántico es el gran protagonista. Es uno de los pueblos con playa más cercanos a Oporto, por lo que resulta perfecto para una escapada de medio día.
Su rincón más conocido es la Capela do Senhor da Pedra, levantada sobre una roca en plena playa de Miramar. El templo, rodeado por las olas cuando la marea sube, crea un paisaje casi mágico y cargado de leyendas. A lo largo de la costa también encontrarás la Praia de Aguda y otras playas amplias donde ver puestas de sol de postal sobre el océano. Muchos viajeros combinan esta zona con un crucero por el Duero hasta Régua, enlazando mar y viñedos en un mismo día.
Ciudades históricas y villas monumentales cerca de Oporto

Más allá de la costa, el norte de Portugal está repleto de ciudades con un casco histórico impresionante, castillos, santuarios y catedrales centenarias. Muchas se encuentran a menos de una hora de Oporto, por lo que es muy sencillo visitarlas en una excursión de un día.
Aveiro: la “Venecia de Portugal”

A unos 45-60 minutos en tren o coche, Aveiro se ha ganado el apodo de “Venecia de Portugal” gracias a sus canales y a los barcos moliceiros, embarcaciones alargadas y decoradas con pinturas coloristas que antiguamente se usaban para transportar sal y algas.
Pasear por Aveiro implica recorrer un centro histórico con edificios modernistas, cruzar sus puentes sobre el canal principal y dejarse llevar en un pequeño crucero por los canales, que suele durar unos 40 minutos. Las casas de antiguos pescadores en el norte del canal contrastan con los edificios más señoriales de la zona sur. No olvides probar los ovos moles, el dulce típico de la ciudad, y, si te apetece un plus gastronómico, la ciudad cuenta con locales muy cuidados donde degustar arroces, pescados y postres de autor.
Costa Nova y Barra: rayas de colores frente al Atlántico

A pocos minutos de Aveiro se encuentra Costa Nova, un pueblo costero famoso por sus casas rayadas de vivos colores, los antiguos palheiros de madera que servían de almacén y refugio para los pescadores en el siglo XIX.
Estas construcciones, pintadas con franjas verticales de tonos intensos que recordaban a las barcas, se han convertido en una de las postales más icónicas del litoral portugués. Además, Costa Nova cuenta con una larguísima playa de arena blanca y fina, perfecta para pasear, tomar el sol o practicar deportes acuáticos. Muy cerca se halla la playa de Barra, con su faro y un ambiente igualmente marinero.
Braga: fe, escalinatas barrocas y tradición
A unos 55 kilómetros de Oporto, Braga es una de las ciudades más antiguas y religiosas de Portugal. Su joya más famosa es el Santuario do Bom Jesus do Monte, con una monumental escalinata barroca que serpentea entre fuentes y esculturas hasta la iglesia situada en lo alto.
Se puede subir a pie o usar el histórico funicular de Bom Jesus, considerado el más antiguo de la Península Ibérica. En el centro de la ciudad destaca la Sé de Braga, la catedral más antigua del país, rodeada de plazas y calles comerciales llenas de vida. Si te gusta comer bien, no dejes pasar la oportunidad de probar el bacalhau à Braga, un plato clásico de la gastronomía local.
Por supuesto que hay muchos más pueblos bonitos cerca de Oporto, no nos alcanzarían los artículos para hablar de todos ellos, pero la armar la ruta te corresponde a tí. Portugal es un país precioso, uno de los más baratos de Europa también, así que es super accesible. Alquila un coche y sal a la aventura.
Combinando todos estos pueblos y ciudades alrededor de Oporto puedes armar un viaje completísimo, alternando playas atlánticas, aldeas de esquisto, villas medievales, ciudades universitarias y paisajes de viñedos junto al Duero; solo se trata de elegir cuántos días tienes y qué tipo de ambiente te apetece para disfrutar de uno de los rincones más variados y sorprendentes de Portugal.

