Qué hacer en Oporto

Qué hacer en Oporto

Quizás te preguntes qué hacer en Oporto y nosotros vamos a contestarte de varias maneras, para que no pierdas detalle. Porque es una de las ciudades más impresionantes, a orillas del Duero y además, cuna del vino. Pero Oporto es mucho más que ello y hoy vamos a descubrirla un poco más.

Son  muchos los rincones y las actividades que podemos llevar a cabo en ella, pero hay que ir por partes. Porque todas ellas son necesarias y nos va a enamorar un poco más de lo que esperamos. Por lo que si ya estás planeando tu viaje a esta tierra, no te puedes olvidar de llevar a cabo todo lo que sigue.

Darte un paseo por la Avenida de los Aliados

Son muchas las cosas qué hacer en Oporto, pero esta es una de las principales. Ya que es la parte central del lugar, donde se encuentra también el ayuntamiento. Los edificios que van recorriendo esta zona datan del siglo XIX y también de los comienzos del XX. Todos ellos están llenos de detalles de la época, que bien merece la pena disfrutar unos instantes. También tienes, en la plaza, una estatua hecha de bronce cuyo protagonista es Pedro IV que está a caballo. Sin duda, es uno de los primeros pasos que tienes que ver y disfrutar de tu estancia en un lugar como este, pero son muchos más.

Avenida de los Aliados

Cruza el Puente Luis I

Sin duda, otro de los lugares más emblemáticos de Oporto. El Puente Luis I es el que une dicha ciudad con Vila Nova de Gaia. Se inauguró en el 1886 y se sitúa sobre el río Duero. Desde luego, una imagen allí sí que valdrá más que mil palabras. Además, si puedes ir a última hora y disfrutar de la puesta de sol, siempre será todo un gran privilegio al que no siempre uno tiene acceso. Este puente cuenta con dos pisos y con pasarelas en ambos, que así ayudan a que los peatones también puedan cruzar de una manera más cómoda. El gran arco de hierro siempre atrae a numerosos turistas.

Librería de Oporto

Una visita a la librería Lello e Irmao

Justo en el centro histórico nos encontramos con la librería Lello e Irmao. Ni qué decir tiene que se ha posicionado como una de las más bonitas del mundo. De ahí que los turistas no se quieran perder este lugar y que acudan a ella en masa. Si ves una larga cola en la puerta, ya sabes el porqué. Es cierto que hay que pagar entrada, aunque si compras un libro tendrás un descuento de la misma. Con todo lo recaudado, se ha arreglado varias partes que ya necesitaban una ligera reforma en las vidrieras. ¡Es otra de las cosas qué hacer en Oporto altamente recomendadas!

Estación de tren Sao Bento y sus azulejos

No es que queramos que te montes en el tren nada más llegar, pero sí que descubras lo que la estación tiene para mostrarnos. Ya que es uno de los lugares donde las fotografías están a la orden del día. Todo ello por ese panel de azulejos que atrapa a todos los turistas. Son más de 20 mil los azulejos que decoran este lugar. En ellos las representaciones históricas están a la orden del día. Podemos destacar la vida en el campo, así como la conquista de Ceuta o la batalla de Valdevez, entre otros momentos. Se dice de ella que es una de las estaciones más bonitas del mundo.

estación de tren

Qué hacer en Oporto: Probar una deliciosa Francesinha

Porque toda visita, también tiene su pausa para reponer fuerzas. De ahí que uno de los platos más deliciosos y completos sea la denominada Francesinha. Se trata de una especie de sándwich que lleva carne como jamón o salchichas y que luego por su parte exterior se completa con queso y todo bañado en una salsa con cierto pique, que desde luego, es deliciosa. Entre los ingredientes de dicha salsa se dice que lleva tomate y también cerveza. ¡Seguro que te encantará!

Subir a la Torre de los Clérigos

El el casco antiguo de la ciudad, tenemos la Torre de los Clérigos. Otro de los puntos principal de Oporto. Su altura supera los 75 metros, pero tiene unas escaleras interiores por las que podrás acceder si quieres subir. Eso sí, son unos 240 peldaños. Tanto la parte de la iglesia como la torre están abiertas al público y son de pago (la parte del mirador que cuesta unos 3 euros), pero merece mucho la pena. Ya que desde arriba obtendrás unas vistas de la ciudad casi envidiables. Por lo que también es otra de las experiencias que tienes que disfrutar cuando viajas a este lugar.

Torre de los Clérigos

Paseo en barco por los 6 puentes

A veces podemos ver varias cosas en una. De eso se trata cuando nos damos un paseo en barco y además, gracias a él, estaremos disfrutando de los puentes de la ciudad. Por lo que además del conocido, y ya mencionado Puente Don Luis I, también podrás disfrutar del Puente Infante Don Enrique o Sao Joao, sin olvidarnos de María Pía entre otros. Por menos de 20 euros puedes tener un paseo de casi una hora por el río Duero. Sin duda, es otra de las grandes alternativas qué hacer en Oporto.

Visita a una bodega con prueba del vino

Sí, es otra de las atracciones más famosas de Oporto. Por lo que visitar una bodega y probar el vino es más que una tradición. Es por ello que puedes optar por una visita guiada, que tiene una duración de casi una hora, en la que te mostrarán varias salas y todo el proceso de elaboración de esta bebida. A orillas del río Duero será donde te encuentres con la gran mayoría de las bodegas, con solo cruzar el Puente Don Luis I. Es cierto que algunas bodegas ofrecen unas visitas gratuitas. Por lo que siempre es aconsejable informarse y acudir temprano para que no haya aglomeración.

Café Majestic

Una parada en el increíble Café Majestic

Ya no solo es por el descansar mientras tomas algo, sino que también podrás disfrutar de todo lo increíble que nos ofrece el Café Majestic. Un lugar con encanto y es que se trata de una zona histórica en la Calle Santa Catarina, que fue inaugurado en el 1921. Allí se encontraban diversas personalidades en sus cafés de tipo tertulia. Adquiriendo así la importancia que mencionamos. Con un estilo arquitectónico modernista, está considerado uno de los cafés más bonitos del mundo.

Una visita al Palacio de la Bolsa

Tampoco se podía escapar este lugar. El Palacio de la Bolsa es un edificio de tipo neoclásico que se construyó en el 1841. Un lugar donde alberga ciertos eventos, siendo así una de las grandes atracciones turísticas de la zona. Cuenta con varias salas, aunque alguna de ellas no está abierta al público. Pero en su gran mayoría de vital importancia y belleza, como la que está recubierta con acabados de oro y por ello la llamada la Sala Dorada. ¡Un gran recorrido que siempre se nos queda corto!

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