¿Qué ver en Múnich?

Marienplatz en Múnich

Marienplatz

¿Qué ver en Múnich? Es una pregunta que se formula quien planea un viaje a Baviera, estado alemán del que es capital. Situada a orillas del río Isar y al norte de los Alpes Bávaros, la ciudad fue fundada en 1157 por Enrique el León, el más poderoso de los príncipes germánicos de su tiempo.

Muchas de las maravillas arquitectónicas que hoy puedes ver en Munich se deben a aquellos tiempos. Pero también a la época del rey Luis II de Baviera, llamado «el Rey Loco», que sin embargo fue un gran mecenas de las artes y embelleció enormemente la ciudad. Actualmente, La capital bávara es la tercera ciudad de Alemania por número de habitantes y uno de los principales núcleos financieros del país. También aparece en algunos estudios como la tercera urbe con mayor calidad de vida del mundo. Si te apetece conocerla, te invitamos a descubrir qué ver en Múnich.

Qué hacer y qué ver en Múnich

Decía el poeta alemán Heinrich Heine que Múnich es una localidad que vive entre el arte y la cerveza. Y es que, para quienes gustan de esta bebida es una ciudad de culto donde cada año se celebra la popular Oktoberfest. Pero, sobre todo, la capital bávara tiene un patrimonio monumental extraordinario. Vamos a conocerlo.

Marienplatz, lo primero que ver en Múnich

Aunque la ciudad bávara ha crecido mucho, su centro neurálgico continúa siendo la Marienplatz o plaza de Santa María. En ella celebran los muniqueses sus festejos y además cuenta con varios lugares de interés.

Es el caso del antiguo edificio del Ayuntamiento, construido en el siglo XV. Conserva todo su esplendor gótico con su aire medieval y su torre de cincuenta y cinco metros de altura que hoy alberga un precioso museo de los Juguetes.

Su papel como casa consistorial ha sido reemplazado por el Nuevo Ayuntamiento, que es de estilo neogótico. Te aconsejamos que lo visites a las once, las doce o las diecisiete horas. Porque es cuando su impresionante carillón pone en funcionamiento unas figuras de tamaño real que representan una danza para conmemorar la derrota de la peste de 1517. Además, puedes subir a su torre que, gracias a sus ochenta y cinco metros de altura, te ofrece unas extraordinarias vistas de la ciudad.

El Nuevo Ayuntamiento

Nuevo Ayuntamiento de Múnich

También debes ver en el centro de la Marienplatz la Columna de Santa María, que se instaló en 1638 para agradecer a la Virgen la victoria ante los invasores suecos. Y, finalmente, la Fischbrunnen, una pequeña fuente que data de 1864.

Otras plazas que ver en Múnich

No es la anterior la única plaza espectacular que ver en Múnich. También merece tu vista la Odeonsplatz, cuyo estandarte es la iglesia de los Teatinos, con su preciosa fachada rococó pintada en amarillo. Además, este lugar alberga otro de los símbolos de la ciudad. Se trata de la Feldhernhalle, una logia (galería exterior con arcadas) edificada a imagen y semejanza de la Loggia dei Lanzi que se halla en la plaza de la Signoria de Florencia.

De carácter muy distinto es la Königsplatz, un conjunto de monumentos neoclásicos que se debe al rey Maximiliano I de Baviera y que se halla en el barrio más museístico de la ciudad: el Kunstareal. En esta plaza se hallan la Gliptoteca, los Propileos y la Colección Estatal de Antigüedades.

Catedral de Nuestra Señora

Conocida en alemán como Frauenkirche, es otro de los edificios que ver en Munich sin excusa. Construida a fines del siglo XV sobre los restos de una antigua iglesia románica, es una de las construcciones góticas más grandes de Alemania. Realizada en ladrillo rojo, destaca por su sencillez constructiva. No obstante, llamarán tu atención sus dos enormes torres culminadas por sendas cúpulas verdes. En su interior, te aconsejamos que veas el altar de San Andrés, la tumba del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Luis IV y las espectaculares vidrieras que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial.

Otras iglesias que ver en Múnich

Junto a la catedral y a la de los Teatinos, hay otros dos templos que debes visitar en Múnich. Por una parte, está la iglesia de San Pedro, conocida por los muniqueses con Alter Peter y de estilo renacentista. Como sucede con el Nuevo Ayuntamiento, puedes subir a su esbelta torre desde la cual hay unas espectaculares vistas de la ciudad.

Y, por otra, la impresionante iglesia de San Miguel, construida a fines del siglo XVI tomando como modelo la del Gesú de Roma. Responde a los rasgos del estilo renacentista tardío, ya de transición al barroco. Su interior te dejará sorprendido por la magnificencia de su bóveda de veinte metros, la más grande después de la de San Pedro del Vaticano, y por la belleza de su retablo mayor.

La iglesia de los Teatinos

Iglesia de los Teatinos

La Puerta de Isar

Es la más antigua de cuantas se conservan en la ciudad bávara. De hecho, pertenecía a la antigua muralla medieval y defendía Múnich por el lado del río Isar. Consta de dos torres de vigilancia laterales y una central más grande bajo la cual hay tres arcos de paso. En su interior, tienes un museo dedicado al humorista Karl Valentin.

La puerta de la Victoria

Tiene un carácter muy distinto a la anterior, ya que fue construida en el siglo XIX con arreglo a los cánones neoclásicos. De hecho, se inspira en el Arco de Constantino, que puedes ver en Roma. Cuenta con tres arcadas, de las que es más grande la central. Y sobre ellas hay una estatua de un carro tirado por leones que simboliza a Baviera.

Los palacios que tienes que ver en Múnich

Tenemos que comenzar hablándote del impresionante castillo de Neuschwanstein, aunque se halla a ciento treinta kilómetros de la capital bávara. Porque es un auténtico palacio de cuento de hadas debido al capricho del rey Luis II de Baviera, al cual ya hemos aludido.

Construido entre 1869 y 1886, en un tiempo en que los castillos ya no tenían utilidad bélica, es sin embargo una de las maravillas de Baviera y uno de los monumentos más visitados de toda Alemania. Responde al estilo arquitectónico historicista y es una auténtica maravilla. Como anécdota, te diremos que fue la inspiración para Walt Disney a la hora de dibujar el castillo de la Bella Durmiente. Pero, volviendo a Múnich, también la ciudad cuenta con preciosos palacios.

Neuschwanstein

Castillo de Neuschwanstein

Palacio o Residencia Real

Con unos seiscientos años de antigüedad, fue casa de varios reyes de la dinastía Wittelsbach. Es una gigantesca construcción que se compone de varios edificios separados por diez patios. En su interior destaca la Sala de Antigüedades, que data de 1571 y es el salón renacentista más grande de cuantos hay al norte de los Alpes. También alberga el Tesoro de la casa Wittelsbach, una impresionante colección de joyas que pertenecieron a los reyes de Baviera. E igualmente una joya rococó que es el teatro Cuvilliés.

Palacio de Nymphenburg

Construido para ser usado como residencia de verano de los reyes entre los siglos XVIII y XIX, se encuentra en la parte oriental de Múnich. Es de estilo barroco y de las colosales dimensiones de sus maravillosos jardines te dará idea el hecho de que cuentan con cuatro palacios más pequeños. Uno de ellos, el llamado Amalienburg, es uno de los más bonitos de toda Alemania. Actualmente, alberga el Marstallmuseum, dedicado a los carruajes y a otros objetos de la familia real como su colección de porcelanas.

Otros palacios

Menos impresionantes pero igualmente muy bonitos son el palacio Dürkheim, construido en ladrillo rojo hacia 1842 y que actualmente es sede de una de las pinacotecas de Múnich; el castillo de Schleissheim, una maravilla barroca tanto en su estilo como en el de sus espectaculares jardines, y el palacio Holstein o Arzobispal, que responde al neoclasicismo.

Museos de Múnich

Ya te hemos mencionado algunos de los museos más importantes de Múnich. Es el caso de las tres pinacotecas, con cuadros de extraordinario valor. Y también de la Gliptoteca, que alberga una impresionante colección de esculturas griegas y romanas. También puedes visitar el Museo Nacional Bávaro, dedicado a la historia del estado al que pertenece Múnich, y el Museo Alemán, en el que puedes hacer un recorrido por la historia de la ciencia y la tecnología.

El Jardín Inglés

Es el parque más grande de la ciudad bávara y una visita imprescindible en tu viaje a la misma. De hecho, es mucho más que una zona verde pues a sus maravillosos jardines suma atracciones como una torre china, una casa de té japonesa y un templete griego denominado Monopteros. También cuenta con un enorme lago en su parte central y con varias cervecerías.

Junto al anterior, tienes el Jardín Italiano o Hofgarten y también puedes visitar el Parque Olímpico, construido para ese evento en 1972 y en el que destacan una torre, el Olympiaturn, de casi trescientos metros de altura y el antiguo estadio del Bayern de Múnich.

El Museo Nacional Bávaro

Museo Nacional Bávaro

Viktualienmark

Es el nombre que recibe el mercado más popular de la ciudad bávara. Cuenta con más de veinte mil metros cuadrados destinados a la venta de alimentación. Además, en él se celebran varias fiestas al cabo del año, todas ellas relacionadas con las viandas. Te recomendamos que des un paseo por él para empaparte del aliento de Múnich.

La cervecería Hofbrauhaus

Quizá te sorprenda que incluyamos una cervecería entre lo que ver en Múnich. Sin embargo, la Hofbrauhaus es mucho más que eso. Se trata de todo un símbolo de la cultura cervecera de la ciudad. Fue fundada en 1589 y se halla cerca de la Marienplatz. Tiene mucha historia a sus espaldas y, si eres aficionado a la cerveza, no puedes dejar de visitarla para tomarte una junto a un plato de salchichas, de codillo o de carne asada a muy buen precio.

Cuándo es mejor viajar a Múnich

Realmente, cualquier época del año es buena para que vayas a Múnich. La ciudad presenta un clima continental, con inviernos fríos y veranos cálidos. La temperatura media en los primeros ronda los tres grados centígrados, mientras que en los segundos es de veinticuatro. Sin embargo, durante los meses más fríos los termómetros pueden bajar de cero grados y en los más cálidos subir hasta los treinta.

Por todo ello, la mejor época para que visites Múnich es la primavera. Hay más precipitaciones pero las temperaturas son muy agradables todo el día, concretamente oscilan entre los catorce y los veintiún grados. Además, suele haber menos turistas por lo que podrás hacer tus visitas con más tranquilidad.

No obstante, las fechas de tu viaje a la ciudad bávara también dependen de lo que quieras hacer en ella. Por ejemplo, si te gusta la cerveza, te aconsejamos el mes de octubre porque es cuando se celebra el Oktoberfest, un certamen que no puedes perderte. En cambio, si eres aficionado al esquí, la mejor época es el invierno para que te acerques a los Alpes y lo practiques. Asimismo, la Navidad es un momento especial en la ciudad bávara. Las calles y plazas de su casco antiguo se decoran con iluminación y adornos y acogen mercadillos navideños. En cualquier caso, como te decíamos, Múnich tiene cosas que ofrecerte durante todo el año. Por eso, cualquier fecha es buena para que la visites.

Hofbräuhaus

Cervecería Hofbräuhaus

Cómo llegar a Múnich

Antes de pensar qué ver en Múnich, tienes que planificar tu viaje y un elemento indispensable del mismo es cómo llegar a la ciudad bávara. La mejor forma de hacerlo es por vía aérea. El aeropuerto Franz Josef Strauss está a unos veintiocho kilómetros y recibe vuelos de todo el mundo. Una vez tomes tierra, puedes coger un autobús o el ferrocarril, que funcionan muy bien. Ambos te dejan en la estación Hauptbhanhof, en el centro de la ciudad. Para dirigirte desde esta a la zona donde te hospedes, puedes usar el metro.

Y ello nos lleva a explicarte cómo moverte por Múnich. Además de varias líneas de metro, que se denomina U-Bahm, tienes tranvías por la superficie y un completo servicio de autobuses urbanos. Sus precios no son caros y hay abonos. Pero, sobre todo, como es sabido respecto a toda Alemania, funcionan muy bien y con total puntualidad.

No obstante, si quieres hacer deporte, puedes alquilar una bicicleta para desplazarte por la ciudad bávara, que cuenta con una ingente cantidad de carriles bici. Finalmente, existe un autobús turístico que te brinda la posibilidad de recorrer cómodamente los puntos más interesantes de Múnich. Hace tres rutas. La roja transita por todo el casco antiguo parando en Marienplatz y la iglesia de los Teatinos. La púrpura va hasta el palacio de Nymphenburg. Y la azul te lleva hasta el Jardín Inglés.

En conclusión, si te preguntabas qué ver en Múnich, te diremos que es una ciudad preciosa y llena de atractivos. Posee un envidiable patrimonio monumental, espectaculares zonas verdes y mucha animación a todas horas.

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