La Columnata de Bernini en el Vaticano

La columnata de Bernini en el Vaticano es uno de los monumentos más extraordinarios y famosos del mundo. A ello ha contribuido su ubicación, frente a la basílica de San Pedro, pero también su magnificencia y espectacularidad.

Fue mandada construir por el papa Alejandro VII para dar la bienvenida a cuantos se acercasen al templo vaticano. Anteriormente, la plaza de San Pedro era rectangular y presentaba un desnivel de unos diez metros entre la escalinata de la basílica y su parte contraria. La columnata de Bernini en el Vaticano terminó con esta inclinación y configuró una de las plazas más conocidas del mundo.

El autor

El napolitano Gian Lorenzo Bernini fue pintor y arquitecto, pero sobre todo escultor. Adscrito al Barroco, su habilidad para esculpir el mármol hizo que se le considerase sucesor de Miguel Ángel. Profundamente religioso, puso su talento al servicio de la Contrarreforma, lo cual le hizo gozar del favor de los papas.

Entre sus grandes creaciones destacan el baldaquino de San Pedro, igualmente en la basílica del Vaticano; el sepulcro de Urbano VIII; el Éxtasis de Santa Teresa o las fuentes de los Cuatro Ríos y de la Barcaza. Capaz de dotar a sus esculturas de una expresividad pocas veces igualada, Bernini murió en Roma el 28 de noviembre de 1680.

La columnata de Bernini en el Vaticano, una obra grandiosa

Con todo, quizá la obra más famosa de Bernini sea este espacio para el que hubo de emplear tanto sus conocimientos arquitectónicos como escultóricos. Porque diseñó tanto la columnata como el área donde se iba a instalar.

Con arreglo a los deseos del papa Alejandro VII, simboliza el abrazo a los creyentes que llegan a visitar la basílica de San Pedro. Por ello, consta de dos hileras de columnas enmarcando un gigantesco óvalo que representa dos brazos abarcando al visitante.

Columnata de Bernini

Detalle de la columnata de Bernini en el Vaticano

La columnata de Bernini en el Vaticano dispone de 284 impresionantes columnas de 16 metros cada una y repartidas en cuatro filas. Las coronan otros tantos capiteles dóricos y, por encima de estos, una balaustrada sobre la cual hay 140 figuras de santos, vírgenes, mártires y doctores de la Iglesia. Curiosamente, estas figuras no fueron esculpidas por Bernini, sino que este se las encargó a Lorenzo Morelli, uno de sus discípulos. Cada una de estas estatuas mide 3,20 metros, que es justo la mitad de la altura del Cristo y los apóstoles que puedes ver en la fachada de la basílica de San Pedro.

Las columnas son del famoso mármol travertino y conforman un espacio repartido en tres pasajes cubiertos. El central, un poco más elevado, se creó para el paso de carrozas, mientras que los dos laterales eran para los peatones.

El entorno de la columnata de Bernini en el Vaticano

Pero Bernini no se limitó a diseñar y construir la espectacular columnata. También se ocupó del entorno. Especialmente trabajó con la plaza y con la basílica. Respecto a esta última, considerando demasiado larga la escalinata de su fachada, mandó excavar para bajarla de altura.

Asimismo, respetó el colosal obelisco situado en la parte central de la plaza por el papa Sixto V en 1586. Esta gigantesca piedra tallada fue traída desde Egipto por Calígula en el año 41 después de Cristo. Pertenece nada menos que a la época de Nencoreo, un faraón de la XII dinastía que vivió en el siglo XX antes de Jesucristo. En su momento, estuvo situado en el Circo Máximo de Roma.

También hay dos fuentes simétricas a ambos lados del obelisco. Una fue realizada por el propio Bernini, mientras que la otra es de Carlo Maderno. Y, junto a aquel, en el centro de la plaza, un disco de piedra que marca exactamente ese punto geográfico. Si te colocas sobre él, tendrás la impresión de que solo hay una fila de columnas, ya que las cuatro existentes quedan alineadas de manera perfecta.

Basílica de San Pedro

Basílica de San Pedro y columnata de Bernini

En total, el espacio que abraza la Columnata de Bernini ocupa una enorme extensión elíptica de 320 metros de profundidad y 240 de diámetro. Para edificarla, hicieron falta centenares de hombres. Asimismo, se utilizaron 44 000 metros cúbicos de mármol travertino llegado desde Tívoli, a unos 30 kilómetros de Roma. En su seno, puede acoger 300 000 personas.

Tan perfecta es esta magnífica obra que las columnas aumentan su diámetro hacia el exterior para corregir la posible distorsión óptica de su contemplación. Igualmente y por la misma causa, la fachada de la basílica de San Pedro está unida a la plaza por dos brazos convergentes que proporcionan sensación de cercanía. Además, la columnata de Bernini fue diseñada especialmente para convertir en eje visual de la basílica de San Pedro la cúpula de Miguel Ángel

Algunas curiosidades del monumento

Respecto a esta magnífica obra de Bernini, hay algunas curiosidades que te interesará conocer. La primera es que marca la frontera entre Italia y el Estado Vaticano. Lo apreciarás en una línea de mármol situada en el suelo y que cruza la plaza de lado a lado.

Precisamente, para llegar a la plaza de San Pedro, el mejor camino es la rectilínea vía de la Conciliazione, que parte del castillo de Sant’Angelo y llega hasta aquella.

Pero aún te ofrece otra curiosidad el lugar. Muy cerca del centro de la plaza hay una piedra que representa la Rosa de los Vientos y, en torno a ella, adoquines rojos. Uno de estos últimos tiene un corazón en relieve que, según reza la leyenda, es el corazón de emperador Nerón, gran perseguidor de los cristianos.

Las estatuas de la columnata de Bernini

Estatuas sobre la columnata de Bernini

Cómo llegar hasta la plaza de San Pedro

No tendrás ningún problema para llegar hasta el impresionante monumento pues hay un autobús turístico que para en la plaza. Pero, si prefieres ir por tu cuenta, lo mejor es que tomes el metro de Ottaviano.

En conclusión, la columnata de Bernini en el Vaticano es una de las más impresionantes creaciones del artista italiano en particular y del barroco en general. De hecho, sus formas y estatuas sirvieron de modelo para otras muchas obras de la época. ¿No te apetece conocerla?

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