Historia de las Matryoshka, la muñeca rusa

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Si nos preguntáramos cuál es el souvenir más típico que podemos llevar a casa después de un viaje en Rusia, seguramente la mayoría de nosotros responderíamos sin dudar que el mejor recuerdo es una matrioshka.

Se trata de uno de los juguetes más populares del mundo, que identificarás fácilmente aunque nunca hayas visitado Rusia antes. De hecho, su fama es tal que las matrioshkas se han convertido incluso en un símbolo decorativo y de la moda. Es más, puede que hasta tengas alguna matrioshka por casa y no recuerdes dónde la conseguiste.

Las matrioshkas tienen un curioso origen y también un gran significado para los rusos cuando las reciben como regalo. Si siempre te has preguntando cuál es la historia de este juguete, de dónde viene su nombre y qué representa, no te puedes perder este artículo donde abordaré todas estas cuestiones.

¿Qué son las matrioshkas?

Se trata de unas muñecas de madera que en su interior guardan múltiples réplicas de sí misma en diferentes tamaños. Dependiendo de lo grande que sea el tamaño de la matrioshka madre, dentro podremos encontrar entre un mínimo de cinco y un máximo de veinte matrioshkas cada cual más pequeña que la anterior. ¡Increíble!

¿Qué representan las matrioshkas?

Las matrioshkas representan a las campesinas rusas y son todo un icono cultural del país.

¿Cómo se hacen las matrioshkas?

Para elaborar las matrioshkas, las maderas más empleadas son las que proceden del aliso, balsa o abedul aunque probablemente la madera más usada es la de tilo.

Los árboles se talan en abril que es cuando están más llenos de savia y los troncos se airean durante al menos dos años untando de savia los extremos de los mismos para evitar que la madera se agriete.

Cuando ya están listos, los carpinteros cortan las longitudes apropiadas y las envían al taller para trabajar la madera en 15 etapas. La primera matrioshka que se fabrica siempre es la más pequeñita.

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¿De dónde viene el nombre matrioshka?

El nombre de este juguete procede «Matriona» uno de los más populares en la Rusia antigua que a su vez proviene del latín «mater» que significa madre. Posteriormente la palabra «Matriona» se adaptó a matrioshka para designar a esta muñeca. Otros términos que también se emplean para referirse a las matrioshkas son nombres como mamushka y babushka.

¿Cuál es la simbología de las matrioshkas?

Las matrioshkas rusas simbolizan la fertilidad, la maternidad y la vida eterna. Es decir, una familia grande y unida donde la madre da a luz una hija, ésta a su nieta, ella a su bisnieta y así sucesivamente hasta representar el mundo infinito.

En un primer momento sólo se tallaban muñecas femeninas, pero más tarde también se empezaron a recrear figuras masculinas con el fin de completar la familia y representar a su vez otros valores como la fraternidad entre hermanos. Con el paso del tiempo también se empezaron a hacer matrioshkas rusas que representaban a personajes históricos o literarios.

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¿Cuál es la historia de las matrioshkas?

Se dice que a finales del siglo XIX el marchante y mecenas ruso Savva Mamontov realizó un viaje a Japón donde visitó una exposición artística en la que conoció lo que sería el antecedente de las matrioshkas. Se trataba de una representación de siete divinidades que se hallaban una dentro de la otra siendo Fukurokuju (el dios de la felicidad y la sabiduría) el mayor y el que contenía al resto de las deidades.

Mamontov conservó la idea y al regresar a Rusia se la presentó al pintor y tornero Serguei Maliutin para que hiciera su propia versión de la pieza japonesa. De esta manera, se creó una muñeca que representaba a una feliz campesina rusa que acogía en su seno a toda su descendencia.

El juguete causó sensación en la Exposición Universal de París de 1900, donde llegó a ganar una medalla de bronce, y pronto empezaron a surgir fábricas en Rusia que producían matrioshkas para venderse por todo el país y en Occidente. De esta manera se ha convertido en todo un icono de la cultura rusa y en el souvenir más representativo del país. Cada artesano talla sus propias muñecas y se han convertido en juguetes de gran valor porque en ocasiones son piezas de coleccionistas.

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El museo de las matrioshkas de Moscú

De hecho, tienen tanta importancia que en 2001 se abrió en Moscú, el museo de las Matrioskas para dar a conocer la historia de estos juguetes y su evolución en el tiempo.

Este museo exhibe algunas de las primeras matrioshkas rusas originales que se crearon a principios del siglo XX y como cambió su diseño con el paso de los años.

Por ejemplo, en la década de 1920 las matrioshkas bolcheviques representaban a la clase obrera e incluso también se reproducía a la figura del «kulak» (término que se usaba peyorativamente para referirse a los campesinos ricos) vistiendo una gorra y con los brazos cruzados sobre una enorme panza.

Durante la época de la URSS, el gobierno quería encarnar en las matrioshkas el internacionalismo soviético y se representaron en estas muñecas a diferentes nacionalidades como la bielorrusa, la ucraniana, la rusa, etc. Incluso con la carrera espacial también se generó toda una gran colección de muñecas astronautas con su propia escafandra y cohete espacial.

Tras el fin de la URSS, la temática de las matrioshkas se diversificó y se empezaron a representar a políticos famosos y varias celebridades internacionales.

Haciendo un recorrido por la colección es interesante comparar las matrioshkas más tradicionales con las más modernas así como con las figuras japonesas del dio Fukuruma que las inspiraron. En el museo también se muestran las diferencias entre las matrioshkas de distintas regiones de Rusia y se informa sobre la vida y carrera de los artesanos y pintores de matrioshkas rusas más destacados.

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Regalar una matrioshka

Para los rusos tiene un gran significado regalar una matrioshka. Cuando alguien recibe como regalo una de estas muñecas tiene que abrir la primera matrioshka y pedir un deseo. Una vez se haya cumplido podrá abrir entonces la segunda muñeca y pedir otro nuevo deseo. Así sucesivamente hasta llegar a la última y más pequeña matrioshka.

Una vez se hayan abierto todas las matrioshkas, quien recibió este regalo debe entregárselo a un descendiente como un símbolo de que vuela del nido. En un primer momento esto lo hacían las mujeres. Sólo ellas eran las encargadas de los hogares y podían pedir los deseos para finalmente entregar las matrioshkas a sus hijos.

Es por ello que si alguien te regala una matrioshka, se dice en la cultura rusa que te está regalando su amor y su cariño en forma de juguete.

Si por el contrario eres tú el que va a regalar una matrioshka, además de entregar este detalle lo mejor que puedes hacer es contarle al destinatario el significado y la historia del regalo ahora que ya lo sabes. De esta manera, valorará mucho más el regalo y sabrá lo que tiene que hacer con la última y más pequeña matrioshka.


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