Salé, una de las ciudades más viejas de Marruecos

Salé, la vieja ciudad de Marruecos

Una de las principales cualidades de Salé, situada sobre el río Oued Bou Regreg, en la costa atlántica de Marruecos, es que las estructuras que conforman la vieja ciudad se encuentran en perfecto estado.

Hoy en día Salé, dada su cercanía a la capital de Marruecos, Rabat, es casi como una extensión de los suburbios. Pero posee sus propias actividades económicas, lo suficientemente activas para mantener en funcionamiento constante al puerto, con la fabricación de alfombras, harinas, porcelanas y pesca.

En el siglo 10 el área de Salé, antiguamente una colonia romana llamada Colonia Sala, se convierte en la capital de la poderosa tribu de los Beni Ifren. La influencia musulmana, cerca de 200 años más tarde, hará que se construya una mezquita cuya finalización será alrededor de 1183.

Tras una ataque de las fuerzas españolas de Castilla y León, los gobernantes Merinides deciden construir una fortaleza alrededor de la ciudad. En 1333 se construye una madraza y Salé comienza a crecer como uno de los más importantes centros religiosos de Marruecos.

En 1912, con la conversión de Marruecos en un protectorado francés, Salé es dejada de lado y se comienza a centrar la atención en la nueva capital de Rabat. Algunos años más tarde, en 1957, se abrirá un puente que una ambas ciudades y Salé continuará en su letargo, siempre firme y expectante, pero opacada.

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