Comida afrocaribeña de Costa Rica

Durante siglos, el Caribe fue el lugar del mundo al que mayor número de esclavos africanos llegó en los barcos de los europeos. Cuba, Haití o Puerto Rico son algunas de las muchas islas en la que el mestizaje y la fusión surgieron como producto de las interacciones entre blancos y morenos, desembocando en una influencia por parte del continente negro tanto en la cultura como en la sociedad y también la gastronomía.

Costa Rica es hasta ahora uno de los países de influencia africana menos señalados y por ese motivo os traemos un suculento y exótico menú a base de comida afrocaribeña de Costa Rica para chuparse los dedos.

A partir de la conquista del continente americano por parte de los españoles en el siglo XV, las oleadas de esclavos traídos de África Occidental (principalmente de Senegal, Gambia, Ghana, Guinea o Benin) comenzaron a inundar el mar Caribe, siendo Costa Rica uno de los lugares donde más se apreció esta influencia.

Los esclavos negros fueron enviados a Jamaica, a Cuba o Nicaragua, mientras que en Costa Rica las zonas del país centroamericano que mayor número de africanos contrataron fueron algunas como Guanacaste, en la zona noroeste, donde priman el maíz y las parrilladas, o las plantaciones de cacao de Matina. Sin embargo, sería a finales del siglo XIX cuando una segunda ola de inmigrantes africanos llegaría junto a los culíes chinos e indios al Caribe como reclamo por parte de las grandes colonias tras la abolición de la esclavitud. En el caso de Costa Rica, los inmigrantes formaron parte de la extensión de Ferrocarril del Atlántico o en el cultivo de las plantaciones de banana en el estado de Limón, la zona de mayor herencia afrocaribeña de toda Costa Rica.

Pata con calamares

Banana, arroz, coco, frijoles. . . elementos propios de una zona geográfica que tras la llegada de los africanos adquirió nuevas propiedades y usos en las cocinas del país costarricense.

Y es que uno de los aspectos curiosos de la gastronomía de los países caribeños reside en las diferentes facetas que engloba un mismo plato, desde la preparación hasta los productos. Este es el caso del plato conocido como gallo pinto, típico de Nicaragua y Costa Rica. Una combinación de frijoles (aporte centroamericano) y arroz (procedente de los españoles) pero preparado al estilo africano, con muchas especias y servido como desayuno. De hecho, se cree que un tipo de frijol utilizado por algunas tribus de Ghana se llama pinto, dando lugar al origen del posterior plato caribeño.

Una variante del gallo pinto sería el Rice’n beans, otra mezcla de arroz y frijoles rojos, pero preparada con leche de coco. Se condimenta con sal, ajo, cebolla, tomillo, pimienta y chile panameño.  Su vez, el plato se acompaña de ensalada verde, plátanos maduros fritos y pollo o pescado en salsa.

Casado

El conocido como casado sería otra variante considerado como plato azul, o sugerencia a bajo costo incluido en cualquier menú de restaurante diario. Esta combinación aporta guarnición de col o verduras de temporada y carne de res, cerdo o pollo.

Tanto el rice’n beans como el gallo pinto se suele acompañar del pati, un tipo de pan horneado relleno de carne y el chile panameño.

La provincia de Limón y sus plantaciones bananeras fueron habitadas por sociedades mestizadas de las que emergieron nuevos idiomas y costumbres, incluidos varios platos insignia de la llamada cocina limonense en la que los grandes protagonista son las bananas y el pescado.

La banana dio origen al patacón, un platillo a base de plátano verdes fritos.

Rondón

Respecto al pescado, el rondón es el platillo estrella. Una sopa de marisco y pescado (especialmente caballa) acompañado de coco y plátano verde, que en Limón suele ir acompañad de de yuca y ñame, los toques más africanos. Un plato ideal para acompañar con una limonada especial considerando el lugar en el que nos encontramos.

Por último llegan los postres de Costa Rica, los cuales no decepcionarán a los más golosos. Entre los ingrediente con los que la gastronomía afrocaribeña de Costa Rica cuenta tenemos el pambón, un bollo derivado del pan de gengibre inglés con coco seco, especias y frutas de temporada. Esta receta fue traído por los jamaicanos a Costa Rica en 1872.

Otro de los postres estrella de esta zona son los plantintá, empanadas dulces rellenas de coco y plátano verde.

Pan bon

Como podéis comprobar, la cocina costarricense se apoya en sus productos exóticos y en la presencia de unos antiguos esclavos que dotaron de personalidad y buenhacer a platos con personalidad. Todo ello sin olvidar las otras muchas culturas que han aportado su granito de arena al país centroamericano: desde Andalucía hasta China, pasando por la India o las propias tribus precolombinas que ya habían aprendido a apreciar los regalos de la naturaleza.

De esta guisa, los aborígenes de Sudamérica, la llegada de las potencias europeas y la posterior oleada de esclavos ha configurado una escena gastronómica en el Caribe como en pocos otros lugares. Costa Rica es una de las mejores embajadoras de esta realidad al crear pequeños microcosmos en diferentes parte del país que han dado como resultado una cocina exótica, creativa y muy globalizada.

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