Lago Titicaca

El famoso lago Titicaca es el más alto del mundo y también se dice que el más navegable. Unas aguas en un color azul intenso y un tanto frías, serán las que bañan territorios de Bolivia así como de Perú. Sin duda, tanto por su tradición como esas leyendas que han pasado de generación a generación, es un lugar digno de visita.

A lo largo de su recorrido podrás disfrutar de un entorno clave. Las islas que se abren a su paso, te dejarán buena prueba de ello. La belleza de las mismas así como la tradición, te harán entrar en un nuevo mundo. Sin duda, hoy te proponemos una visita al lago Titicaca de lo más especial. ¡No te pierdas detalle!.

Cómo llegar al lago Titicaca

Es uno de los puntos principales a tener en cuenta. Se ubica al sur-este de Perú, en Puno. Así que si ya te encuentras en Perú, lo mejor para ir a Puno será el tren, avión o el bus. Hay que recordar que desde dicha ciudad, también salen numerosos tours para recorrer la zona. Puno tiene un aeropuerto, que se encuentra en el distrito de Juliaca. Hasta aquí llegarán los aviones procedentes de Lima, Cuzco y Arequipa.

Desde Lima el vuelo durará una hora y 40 minutos, aproximadamente pero será directo, al igual que desde Cuzco. Aunque desde Arequipa no lo tendremos. Son muchas las personas que eligen el tren para este trayecto, ya que es una buena manera de poder disfrutar de un gran paisaje.

Qué ver en el lago Titicaca

Isla Flotante de los Uros

Comenzamos diciendo que los Uros es un pueblo que ha conseguido construir tanto embarcaciones como casas con un junco de nombre Totora. Esta isla flotante cuenta con otras islas artificiales, donde en cada una vive un clan familiar. Se dice de esta zona que es una de las civilizaciones andinas más antiguas, ya que surgió antes que los Incas. Sus ganancias se las deben al turismo, pero también a la pesca. Está a una media hora de Puno, así que, muy cerca para poder verla durante el día e ir a descansar cuando la noche cae.

Isla Taquile

El trabajo textil es la base de este lugar. La isla se encuentra poblada de habitantes que hablan el idioma quechua y que basan su economía tanto en el textil, como en la agricultura o artesanía. Para poder llegar y visitar el pueblo de esta isla, tendrás que subir más de 560 escalones. Eso sí, la vista que se aprecia tras haber hecho el esfuerzo, bien merece la pena. Aunque en ocasiones el turista puede quedarse en casa de una familia local, en esta zona no hay hoteles y está a unos 40 kilómetros de Puno.

Isla Amantaní

A esta isla también se le conoce como la ‘isla del amor’. Es una de las más grandes y está a más de tres horas en lancha. La naturaleza será quien te dé la bienvenida a un lugar de ensueño. De nuevo, si quieres pasar la noche en esta zona, entonces tendrás que hacerlo con las familias que aquí viven. Porque no encontrarás hoteles ni otros hospedajes. Por un módico precio de unos 12 euros, te acogerán en su casa como si fueras uno más de la familia. Recuerda que puedes visitar el santuario Pachatata, desde donde se agradecen sus enormes vistas.

Isla del Sol

Hasta aquí, hemos hecho referencia a la parte que pertenecía a Perú, pero también la zona boliviana nos permite disfrutar de un entorno único. De hecho, la ‘Isla del Sol’ es uno de esos enclaves más que perfectos. Puedes llegar a ella en lancha desde Copacabana. La isla cuenta con dos partes y pequeñas zonas de bahía. Son muchas las actividades que se pueden realizar en una zona como ésta. Es un lugar muy tranquilo y alejado de ruidos (no hay transporte motorizado), con senderos que nos llevan a descubrir grandes bellezas arqueológicas.

Isla de la Luna

Quizás sea el lado opuesto de la anterior, pero en belleza están muy a la par. Hay un templo sagrado que cuenta con una historia a su espalda. Parece que allí se hacían rituales para brindar la amistad entre dos o varias tribus. Todavía hay familias que tienen su hogar en esta isla, viviendo de la agricultura así como de la pesca.

Las leyendas sobre el lago Titicaca

Son muchas las leyendas que existen sobre un lugar como éste. Una de ellas se dice que los Incas habían situado el nacimiento de su Dios Sol en la llamada ‘Isla del Sol’. De ahí que sea una zona sagrada. Fue en dicho lugar donde comenzó la civilización Inca. Como seguro recordarás, sería una de las más avanzadas e importantes.

Para guiar por buen camino a la civilización, se dice que el Dios Sol engendró a sus dos hijos: Manco Capac y Mama Oclio. Serían ellos dos quienes les enseñaron a los hombres cómo se trabajaba la tierra, cómo se cuidaba a los animales, etc. Cuando ya dieron todas las lecciones importantes, los hijos del Sol se establecieron de manera definitiva en Cuzco.

Consejos a tener en cuenta

Para una mayor seguridad, siempre puedes contratar un tour y disfrutarás de la zona plenamente. Sea por tu cuenta con con el tour, no te puedes olvidar de llegar ropa cómoda y una mochila. En ella podrás meter la cámara de fotos así como agua y sobre todo, protector solar. Debes aplicarlo varias veces, porque en estas zonas puedes correr el riesgo de quemar la piel. Lo mismo ocurre con los labios. Intenta llevar un poco de cacao o vaselina.

Además, aunque parezca un tanto contradictorio, es necesario que lleves ropa de abrigo. Estarás a una altura considerable y las temperaturas bajarán bastante. En una zona así, es mejor no hacer grandes esfuerzos, porque la sensación de cansancio se notará mucho antes. Con ella los mareos no tardarán en llegar. Así que, tómate las cosas con calma.

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Desde pequeña tenía claro que lo mío era ser profesora. De ahí que me haya licenciado en Filología Inglesa. Algo que se puede combinar a la perfección con mi pasión por la moda, la belleza, los tatuajes o la actualidad. Si a todo esto le añadimos un poco de música rock, ya tenemos el menú completo.

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