Ruta de los Pueblos Blancos

En la parte norte de la provincia de Cádiz nos encontramos con la llamada ruta de los Pueblos Blancos. Un escenario perfecto para volver atrás en el tiempo, gracias a su historia que todavía puede verse por sus calles y a su belleza reflejada en la cal de cada pared. A cada paso nos encontramos con zonas montañosas de un gran valor cultural y natural.

En ellos se puede resumir un poco de todo: Desde las vistas y las leyendas, hasta la gastronomía y sus tradiciones. Por todo ello y más, la ruta de los Pueblos Blancos se ha convertido en uno de los puntos básicos del turismo. Son un total de 19 municipios los que forman esta ruta, aunque entre todos ellos siempre hay algunos que son básicos y a tener en cuenta. ¿Comenzamos nuestro camino?.

La ruta de los Pueblos Blancos comienza en Arcos de la Frontera

Aunque cada uno podrá comenzarla donde más le guste, sí es cierto que muchos coinciden en este punto de partida. Se trata de Arcos de la Frontera. Se dice que es uno de los lugares más poblados dentro de la Sierra de Cádiz. Fue la capital de Tarifa de Arcos en la época musulmana. Hoy en día podemos disfrutar de Palacios de estilo gótico, así como templos de estilo mudéjar e iglesias o conventos del siglo XVII. Arcos se encuentra a casi 100 metros de altura, por lo que las vistas desde allí son más que impresionantes. No te pierdas su Semana Santa o incluso su Navidad ya que harán un Belén viviente.

Algar, Bornos y Espera

Siguiendo por la misma carretera y a menos de 12 kilómetros se encuentra Algar. Es uno de los puntos de ocio preferidos por todos, ya que aquí podrás practicar tanto el senderismo como el piragüismo o la pesca. Se encuentra a unos 212 metros de altura y a unos 87 kilómetros de Cádiz, capital. El siguiente pueblo por la vía A-384 es Bornos. En su casco histórico podremos ver la torre de Fontanar que fue construida por los árabes, sin olvidarnos del Monasterio de los Jerónimos o de la Ermita de la Resurrección. Luego, visitaremos Espera que está situado a una altura de 164 metros. En este lugar se han encontrado restos del Paleolítico y a partir de ahí, todas las culturas que han pasado por este lugar, han dejado su huella.

Villamartín y Algodonales pasando por El Gastor

Ahora le toca el turno al pueblo Villamartín. Aquí nos encontramos con el Dolmen de Alberite, que es un monumento megalítico y se considera uno de los más antiguos de toda la península. De la época medieval se conservaba el Castillo de Matrera, que era otro de los puntos a tener en cuenta. Claro que si hablamos de puntos y de paradas obligatorias, llegamos a Algodonales. Está a la entrada norte del llamado Parque Natural de la Sierra de Grazalema.

Se dice que en esta zona también se encontraron evidencias del Neolítico. Aunque realmente el origen de este lugar es del siglo XVI. Como fiesta a destacar es su recreación del 2 de Mayo del 1810. Donde se alzó el pueblo con las tropas napoleónicas. Desde aquí podemos avanzar hacia el Gastor. Está muy cerca del nacimiento del río Guadalete y se le conoce como el balcón, gracias a las vistas que nos deja.

Desde Olvera a Puerto Serrano disfrutando de Torre Alháquime

Entramos en Olvera y desde luego, la belleza de este pueblo es mágica. Descubrimos el barrio de la Villa donde se puede ver la iglesia de la Encarnación, de la época neoclásica. Además de ella, también puedes pararte en el castillo que data del siglo XII. Así que, puedes dejarte llevar por una sucesión de épocas y disfrutarlas a pie. Dejando Olvera nos encontraremos con Puerto Serrano. En él podrás disfrutar de la reserva natural del Peñón de Zaframagón, además de unas especialidades de aceites que coronan toda esta zona. Cuando llegamos a Torre Alháquime tenemos que hacer mención que debe su nombre a una familia de origen árabe que se llamaba, Al Hakin. Ellos tenían una fortaleza cerca del castillo de Olvera.

De Setenil de las Bodegas hasta Alcalá del Valle

Otro de los puntos clave en esta ruta de los Pueblos Blancos es Setenil de las Bodegas. Sin duda, es uno de esos puntos admirados por el turismo. Cuenta con una zona donde las rocas son las principales vecinas. Ya que están incrustadas en parte de las casas. Por esta curiosidad, se hace otro de los lugares a tener en cuenta. Además, podrás disfrutar de su castillo y de fechas muy especiales como es la Semana Santa. Está limitando con Málaga, en la Serranía de Ronda y también tiene un aceite más que delicioso. Luego llegaremos hasta Alcalá del Valle que fue fundada por los musulmanes. En esta zona también nos vamos a encontrar con piezas tan increíbles y de alto valor histórico como pueden ser los llamados Dólmenes de Tomillo.

Prado del Rey, El Bosque y Ubrique

Por la parte más sur de la sierra, nos vamos a encontrar con Prado del Rey. Un pueblo donde la época romana está todavía muy presente en él. Aunque si seguimos un poco más, vemos cómo la Época Moderna se ha instaurado en El Bosque. Situado junto al río Majaceite y donde podrás practicar todo tipo de deportes. Cuando tengas tiempo para el descanso, puedes probar su variada gastronomía como las truchas con jamón o bien, las variedades de quesos. Dando un paso más, llegamos a Ubrique. Tanto las montañas como los parques naturales serán quienes arropen este pueblo. Se encuentra a más de 337 metros de altura. Cuenta con restos romanos y también, de la época musulmana.

Benaocaz y Villaluenga del Rosario

Benaocaz es de origen árabe y cuenta con toda su gran belleza en un conjunto histórico, de calles empredadas y casas que se combinan con algunas de estilo señorial del siglo XVIII. Tampoco te puedes perder su ermita de San Blas o El Calvario. Ahora pasamos a Villaluenga del Rosario del que podemos decir que es el pueblo más pequeño de todos y también el que se encuentra en la parte más alta. Si nos remontamos a sus orígenes, tenemos que mencionar que fueron musulmanes. Tiene una de las plazas de toros más antiguas de la zona, que cuenta con una forma poligonal. No te vayas de aquí sin probar el queso payoyo.

Grazalema, Benamahoma y Zahara de la Sierra

La Sierra de Grazalema es sin duda, otro de los lugares más importantes de la ruta de los Pueblos Blancos. Cuenta con la peculiaridad de poseer una especie de microclima. Esto hace que sea una de las zonas donde más llueve de toda la península. Tampoco es de extrañar que en algunos momentos, la nieve haga acto de presencia. Tiene un origen romano pero que también se entremezcla con la arquitectura más clásica y propia del lugar.

De Benamahoma se puede decir que es una pedanía del pueblo que acabamos de pasar, Grazalema. Se encuentra a unos 12 kilómetros de ésta y a unos 5 kilómetros de El Bosque. El primer fin de semana de agosto se celebra una gran fiesta de Moros y Cristianos, en honor a su patrón. No te puedes perder el manantial de El Nacimiento. Ahora llegamos a Zahara de la Sierra y como siempre hay opiniones para todo, se dice de él que es uno de los más bellos de todos. Cuenta con una esencia medieval que a todos atrapa, sobre todo cuando ves su castillo que data del siglo XIII. Una ruta de los Pueblos Blancos muy completa completa, que sin duda, te va a encantar.

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Desde pequeña tenía claro que lo mío era ser profesora. De ahí que me haya licenciado en Filología Inglesa. Algo que se puede combinar a la perfección con mi pasión por la moda, la belleza, los tatuajes o la actualidad. Si a todo esto le añadimos un poco de música rock, ya tenemos el menú completo.

Un comentario

  1.   Offemilt dijo

    Questo puГІ e deve essere:) per discutere all’infinito
    Rexuiz Shooter

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