El cuerpo perfecto, la Belleza en la Grecia Clásica

La belleza es cultural, lo que hoy es bello no lo era antes, lo que será bello en un siglo tal vez sea muy distinto a lo que hoy consideramos así. Pero sí es cierto que hoy los patrones generales de la belleza están regidos un poco por lo que los antiguos griegos consideraban digno de belleza. Sí, el cuerpo perfecto y la belleza nacieron nació en la Grecia clásica.

Hablaremos hoy, entonces, de la fuente de la belleza en nuestro mundo: la Grecia Clásica. Allí, hace siglos, nacieron nuestros estándares más perdurables del cuerpo perfecto y la belleza.

Grecia clásica

Se llama así el período de la historia de Grecia que, en líneas generales, se ubica entre el siglo V y VI a. de C. Es el momento de apogeo de las polis griegas y del esplendor cultural. Este esplendor se nota, especialmente, en la escultura, que sentó las bases de este arte a partir de entonces.

Los griegos miraban el cuerpo y éste, si era hermoso, reflejaba un hermoso interior. La palabra que designaba ambas cualidades, como las dos caras de la misma moneda, era kaloskagathos: hermoso por dentro y hermoso por fuera. Especialmente, si era un joven.

Esta línea de pensamiento se expresó en la escultura, la idea de que un joven hermoso había sido bendecido tres veces, por su belleza, por su inteligencia y por ser amado por los dioses. Por mucho tiempo se pensó que las esculturas de este período representaban esa idea, una fantasía, un deseo, pero lo cierto es que se han encontrado moldes, así que hoy se sabe que esas bellas esculturas que se hicieron entre los siglos V y III a.de C estaban basadas en personas reales.

Un hombre era cubierto con yeso y el molde era usado después para darle forma a la escultura. Los griegos, hablamos de los hombres, pasaban largo rato en el gimnasio (si eran ricos y disponían de tiempo libre, obviamente). Un ateniense o un espartano promedio, ciudadano, tenía el cuerpo tan esculpido como un modelo de Versace: cintura estrecha, espalda, pene pequeño y piel aceitada…

Eso con respecto a los hombres, ¿pero qué ideal de belleza griego era el de la mujer? Bueno, muy distinto. Si la belleza en un hombre era una bendición, en la mujer era algo malo. Una mujer bella era sinónimo de problemas. Kalon kakon, la cosa bella y mala, podría traducirse. La mujer era bella porque era hermosa y era hermosa porque era bella. Esa línea de pensamiento.

Y parece, además, que la belleza implicaba competencia: había concursos de belleza llamados kallisteia, en los que tenían lugar eventos en las islas de Lesbos y Tenedos donde las chicas eran juzgadas. Por ejemplo, había un concurso en honor de Afrodita Kallipugos y sus bellas nalgas. Hay una historia en torno a la búsqueda de un sitio para construirle un templo en Sicilia que al final se decidió entre las nalgas de las hijas de dos granjeros: la ganadora eligió el sitio para alzar el templo, simplemente porque tenía mejor culo.

La belleza perfecta

¿Qué se considera bello en la Grecia Clásica? De acuerdo a los murales y esculturas se puede hacer una somera lista de lo que los antiguos griegos consideraban un cuerpo bello: las mejillas debían ser rosadas (artificial o naturalmente), el cabello debía estar o bien afeitado o bien arreglado en rollos, la piel debía ser clara y los ojos debían tener delineador.

El cuerpo perfecto de una mujer debía ser de caderas anchas y brazos blancos, por lo cual muchas veces se blanqueaban a propósito con polvo. Si la mujer era pelirroja, enhorabuena. Puede ser que en la Edad Media las pelirrojas llevaran las de perder, por brujería y esas cosas raras, pero en la Grecia clásica eran adoradas. ¿Las rubias? Tampoco la pasaban mal. Resumiendo, la diosa Afrodita o Helena de Troya eran sinónimo del ideal de belleza.

La idea de caderas anchas y piel blanca se mantuvo en realidad por muchos siglos: un cuerpo robusto es sinónimo de buena alimentación y por lo tanto, de una vida con bienestar. La piel blanca es sinónimo, a su vez, de no ser esclava ni hacer trabajos al aire libre sino puertas adentro.

Pero entonces, como hoy, ser bella y tener el cuerpo perfecto implicaba un sacrificio. Son pocas las que nacen tocadas por la varita mágica. El deseo de mantener la piel blanca, o blanquearla, hacía que las mujeres recurrieran a métodos que podían afectar su salud.

Uno de los primeros comentarios sobre cosmética en la Antigüedad es precisamente de aquella época. Lo hace el filósofo griego Teofastus de Eresos al describir cómo fabricaban una crema o cera con base de plomo. Obviamente, el plomo era y es tóxico.

El uso del maquillaje era extendido en la clase alta ya que todo servía para explotar la belleza, pero había varios estilos. Las prostitutas tenían el suyo y las mujeres de buena familia, otro. Bastaba ver cómo la mujer estaba maquillada para distinguirla, pues las primeras usaban los ojos mas cargados y los labios bien brillantes, cabello teñido y ropa más atrevida. Lo de siempre.

¿Cuáles eran los estilos de peinados en la Grecia Clásica? Los ejemplos mas antiguos del peinado en las mujeres griegas las muestran con trenzas, muchas y pequeñas. Si observamos las vasijas, por ejemplo, se ve este estilo, pero obviamente con el correr del tiempo la moda cambió.

Parece que alrededor del siglo V en lugar de usar el pelo suelto lo empezaron a usar atado, usualmente en un rodete. También usaban adornos y decoraciones varias como joyas o algo que demostrara la riqueza familiar. ¿Se usaba el pelo corto? Sí, pero era sinónimo de duelo o de estatus social bajo.

Eso sí, parece que el cabello claro era mas preciado que el oscuro, así que era usual utilizar vinagre o zumo de limón para aclararlo en combinación con el sol. Y si querían rizos los hacían y los empapaban con cera de abejas para que el peinado durara más. ¿Y qué pasaba con el vello corporal? ¿Las griegas eran peludas como las mujeres lo han sido siempre hasta el siglo XX?

La depilación era común y de hecho, no solo entre las griegas sino también en otras culturas. Por entonces, en la Grecia Clásica el no tener vello estaba de moda aunque hay varias teorías sobre cómo lograban la depilación. Se dice que el vello público lo quemaban con una llama o que lo afeitaban con navaja.

Entonces, si una mujer viajara hoy en el tiempo, ¿qué productos no podrían faltar en su tocador?Aceite de oliva para la piel seca y si se infusionaba con hierbas aromáticas pues le daba fragancia al cuerpo o al cabello; miel en los cosméticos, cera de abejas combinada con agua de rosas y una serie de perfumes que se elaboraban con aceites esenciales infusionando aceites y flores bien fragantes, carbón para los ojos, las pestañas y las cejas y otros minerales que, molidos, servían como sombras y rubores.

Un dato: estuvo de moda la ceja única que se lograba pintando la línea con carbón o, si no bastaba, pegaban pelo de animal con resina vegetal.

El cuerpo perfecto

Es cierto que en la Grecia Clásica los artistas redefinieron la noción de la belleza corporal en hombres y mujeres inventando la idea del «cuerpo ideal». El cuerpo humano era, para ellos, objeto de disfrute sensorial y de expresión de la inteligencia mental.

Los griegos entendían que la perfección no existe en la naturaleza, se la brinda el arte. Entonces, está la idea de que un cuerpo esculpido es puro diseño. Más arriba dijimos que los escultores griegos usaban modelos reales, es cierto, pero a veces no era un solo modelo, sino varios. Por ejemplo, los brazos de uno, la cabeza de otro. Así, un buen cumplido en aquella época era decirle a un joven que se parecía a una escultura.

Si Afrodita era el ideal de la belleza femenina, Heracles era el ideal del cuerpo masculino perfecto. Atleta, super hombre, la representación del sexo y el deseo. Como hoy con los tatuajes, el body art y el levantamiento de pesas, entonces también estaba puesta la mirada en el cuerpo ajeno y propio.

El arte griego estaba mas focalizado en la forma masculina que en la femenina y es curioso ver cómo, con el correr del tiempo, el arte ha seguido un camino inverso, focalizando mucho más en la mujer que en el hombre. Pensemos en la Edad Media, el Renacimiento o las formas barrocas.

Reflexionando, el debate sobre el cuerpo y la belleza siempre han estado en el candelero. De la Antigüedad al día de hoy, desde Nefertiti y Afrodita, pasando por las mujeres de Rubens, Marilyn Monroe, las supermodelos de los años ’90 y las celebridades del siglo XXI con retoques plásticos, seguimos considerando un ideal de cuerpo humano que es más para el otro que para nosotros mismos.

Así que, ya lo sabes, la próxima vez que visites un museo y te topes con esculturas clásicas observa con atención esos cuerpos y los de las personas que se mueven a tu alrededor. La pregunta es, ¿cuándo nos aceptaremos tal y cual nos hizo la naturaleza?


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