
El sol siempre ha sido divinizado por las grandes culturas. Como proveedor y artífice de la vida también está presente en la mitología griega con el nombre de Helios. De acuerdo a estos mitos era el hijo de Hiperión y Tea y hermanos de las diosas Selene y Eos (la luna y la aurora, respectivamente).
Como a casi todos los dioses Helios era imaginado por los griegos como un hombre hermoso que lucía una aureola de sol y que conducía un carro que volaba por el cielo todos los días. Los romanos le llamaron Sol y la historia mas popular en torno a él en realidad tiene como protagonista a su hijo, Faetón, quien tomó sin permiso el carro de su padre con tan mala suerte y maestría que terminó incendiando la tierra.
En ocasiones a Helios se lo identifica con Apolo y esta relación de hizo mas constante con el paso del tiempo, aunque en los mitos en concreto ambos dioses son entidades separadas y con pocas características en común.
